El Gobierno estadounidense prohibió hoy viajar Estados Unidos a Laurent Gbagbo y a los miembros de su familia y de su gabinete, que se niegan a abandonar el poder tras las elecciones del pasado 28 de noviembre.
La secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, impuso esas restricciones de viaje a Gbagbo y a las personas "que apoyan las políticas o acciones que socavan el proceso democrático y los esfuerzos de reconciliación en Costa de Marfil", informó el Departamento de Estado.
El Gobierno estadounidense considera que los ciudadanos de Costa de Marfil expresaron su voluntad en las elecciones del 28 de noviembre, que, según la Comisión Electoral Independiente (CEI), ganó el opositor Alassane Ouattara.
"Los esfuerzos de Gbagbo de permanecer en el poder a pesar de la voluntad expresada por el pueblo de Costa de Marfil por Ouattara para ser presidente amenazan con comprometer años de esfuerzos de reconciliación y consolidación de la paz en nombre del pueblo de Costa de Marfil", indicó el Departamento de Estado.
La restricción podría afectar a docenas de personas, según dijo el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, que explicó que la prohibición "no sólo se refiere al presidente y su familia inmediata, sino también a aquellos que están en su gabinete ministerial y los que le están ayudando a permanecer en el poder".
El Gobierno estadounidense revocó las visas que pudieran tener tanto el presidente como sus colaboradores, aunque el portavoz no citó nombres.
Además, las nuevas solicitudes que puedan presentar los miembros de su círculo más cercano para viajar a EE.UU. "no serán aceptadas", aseguró Crowley.
Gbabgo fue elegido presidente en 2000 para cinco años y se ha mantenido otros cinco en el poder debido a retrasos en la convocatoria de los comicios por la guerra civil, de 2002 a 2007, que dividió al país entre el sur, leal al Gobierno de Abiyán, y el norte, controlado por las Fuerzas Nuevas del actual primer ministro, Guillaume Soro.
Los partidarios de Ouattara acusan a su rival de emplear la fuerza y recurrir a "escuadrones de la muerte" para mantenerse en el cargo pese a la condena de la comunidad internacional.
El presidente estadounidense, Barack Obama, reconoció a Ouattara como ganador de las elecciones y recordó que la Comisión Independiente Electoral, observadores "creíbles y acreditados", y la ONU han confirmado los resultados y certificado su credibilidad.
La alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, informó el domingo en Ginebra que 50 personas han sido asesinadas y más de 200 han resultado heridas desde el pasado jueves, en lo que la población teme que sea la reanudación de la guerra civil.
El Consejo de Seguridad de la ONU enviará más "cascos azules" a Costa de Marfil si el secretario general del organismo, Ban Ki-moon, lo cree necesario para afrontar la crisis que vive el país.