El Gobierno chileno entregó este jueves nuevos antecedentes a la Fiscalía Nacional Económica (FNE) para que investigue e identifique el problema de la cadena "trigo-harina-pan" que afecta en la actualidad a miles de chilenos.
Así lo confirmó la ministra de Agricultura, Marigen Hornkohl, quién dijo a los periodistas: "Queremos darle una señal de apoyo a todas los chilenos y chilenas más desposeídos, respecto a su situación con el alto precio del pan".
En la actualidad el kilo de pan, según el sector donde se compre, está en torno a los 1.000 pesos el kilo (1,5 dólares), valor que a mitad del año pasado no sobrepasaba los 700 pesos (1,1 dólares).
La ministra confirmó además que apoyará tanto a los productores de trigo como a los consumidores y que se utilizarán todos los mecanismos disponibles para hacer sanciones en caso de detectar faltas que estuviesen ocasionando la distorsión de los precios.
En tanto, y luego de las pacíficas movilizaciones realizadas este jueves por los productores de trigo en Lautaro y Chillán, en el sur del Chile, por el bajo valor del precio del trigo, el presidente del Consorcio Agrícola del Sur (CAS), Fernando Serrano, llamó a actuar con transparencia en la situación que les afecta.
El dirigente afirmó que solicitarán al Parlamento el estudio de una interpelación a la ministra de Agricultura para que explique por qué no se ha dado solución a la crisis del trigo, si bien se disponen de las herramientas y los recursos fiscales para hacerlo.
Dijo que el próximo miércoles 21 de enero sostendrán una sesión especial en el Senado a la que asistirán unos 400 representantes trigueros.
Serrano anuncio también la realización de una campaña de información a la opinión pública para denunciar "la grave situación" que afecta al sector e invitó "a todos los hombres y mujeres del campo de nuestro país a la gran marcha del trigo hacia Santiago", que aún no tiene fecha definida.