El Gobierno mexicano reducirá sus proyecciones de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 4,3 % a cerca del 4 % para este año, debido principalmente a la situación internacional, afirmó hoy el secretario de Hacienda, Ernesto Cordero.
"Seguramente el crecimiento económico será más lento de lo previsto" y ahora será alrededor del 4 %, precisó el ministro en rueda de prensa con motivo del V Informe de Gobierno que esta tarde enviará el presidente Felipe Calderón al Congreso.
No obstante, Cordero aclaró que habría que esperar al anuncio oficial de este nuevo pronóstico.
El Banco de México también redujo sus pronósticos de crecimiento del PIB a un rango del 3,8 % al 4,8 % desde el un nivel del 4 % y el 5 %.
Asimismo, los especialistas de análisis financiero del sector privado redujeron sus proyecciones de crecimiento del 4,24 % al 3,81 %, de acuerdo con una encuesta mensual correspondiente a agosto que realiza el Banco de México.
La encuesta mensual destaca un mayor peso a la debilidad del mercado externo y de la economía mundial, así como los problemas de inseguridad pública, como los principales factores que podrían limitar el ritmo de la actividad económica del país.
"Nos empezamos a desacelerar desde antes de que ocurra cualquier impacto proveniente de Estados Unidos, golpe que apenas está por venir", aseguró Juan Sherwell, director de EGADE Business School del Tecnológico de Monterrey, en el Estado de México.
Al dar a conocer un resumen de los resultados en materia económica, el titular de Hacienda resaltó que "México tiene una economía sana y robusta".
Cordero destacó que el incremento de los ingresos fiscales no petroleros representaron en 2010 el 10 % del PIB, "su nivel máximo en la historia".
Además, señaló que el número total de contribuyentes se ubicó en 34 millones, cifra 42 % superior a la registrada al comienzo del actual Gobierno, en diciembre de 2006.
Cordero anunció que el Gobierno ya contrató coberturas para sus exportaciones de crudo en 2012, que garantizan un ingreso determinado en caso de una caída de los precios internacionales del petróleo.