El Gobierno de Paraguay reafirmó hoy que no reconoce los resultados de las elecciones celebradas este domingo en Honduras y volvió a repudiar las circunstancias en las que fue derrocado el gobernante, Manuel Zelaya.
"Resulta imposible para el Gobierno el reconocimiento de los resultados de estas alecciones en las condiciones en que fueron dadas", dijo el ministro de Justicia y Trabajo, Humberto Blasco, quien ofició de vocero tras la reunión semanal del presidente paraguayo, Fernando Lugo, con su gabinete ministerial.
Blasco indicó además que los comicios hondureños, en los que se declaró ganador el candidato del conservador Partido Nacional, Porfirio Lobo, devienen de un proceso "viciado" en su origen tras la "destitución del presidente constitucional, Manuel Zelaya".
El Ministerio de Relaciones Exteriores expresó en un comunicado el día 24 pasado que el Gobierno "no reconocerá las elecciones previstas en Honduras bajo un Gobierno ilegítimo e inconstitucional" y consideró que "es imprescindible el retorno de Zelaya para restablecer el orden constitucional".
El texto asevera, además, que "el Gobierno golpista impuesto en Honduras ha vulnerado el Estado de derecho y ha violentado las entidades democráticas y constitucionalmente instituidas a través de la expresión de la voluntad popular".
El Gobierno paraguayo lamentó además en esa ocasión que no se haya logrado "una salida dialogada y pacífica" a la crisis hondureña a pesar de los intentos de la comunidad internacional y consideró que "el Gobierno de facto ha incumplido reincidentemente" los acuerdos y las resoluciones de las Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos.
Los hondureños acudieron a las urnas cinco meses después del golpe de Estado contra Zelaya, quien permanece encerrado en la embajada de Brasil, donde ingresó clandestinamente hace dos meses en un intento por recuperar el poder.