El ministro colombiano del Interior y de Justicia, Germán Vargas Lleras, planteó hoy la posibilidad de desclasificar los informes secretos del servicio de inteligencia, que espió a opositores y dirigentes de partidos, incluido a él mismo cuando era senador, durante el Gobierno de Álvaro Uribe (2002-2010).
"Yo siempre supe que se me hacían seguimientos, que estaba intervenido", reconoció hoy Vargas Lleras en declaraciones a la emisora Caracol Radio. "Es increíble que eso haya sucedido, pero fíjese que los tentáculos de lo que pareció una dependencia política se extendieron a muchos otros".
El escándalo de las escuchas y seguimientos ilegales por parte del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS, agencia estatal de inteligencia), que incluyó a periodistas, opositores, magistrados, actividades y miembros de entidades de derechos humanos, algunas de ellas extranjeras, se destapó en el 2008.
Sobre el caso, el informativo Noticias Uno de la televisión colombiana informó anoche que el DAS espió también durante el Gobierno de Uribe a dirigentes de partidos opositores e incluso de la coalición de Gobierno.
El ministro calificó hoy dichos seguimientos de "muy lamentables" y confió en que las autoridades judiciales "lleven esta investigación a fondo y pidan condenas ejemplares para que algo así no se vuelva a repetir".
Agregó que está examinando, junto al director de la Policía colombiana, general Óscar Naranjo, la posibilidad de "desclasificar la información secreta que por tantos años han manejado las autoridades", intención que trasladarán al presidente Juan Manuel Santos.
"Eso también contribuiría a aclarar muchos hechos del pasado en Colombia", apuntó, al insistir en la necesidad de eliminar el actual DAS y crear un organismo "cuyas verdaderas funciones estén orientadas a la persecución del delito y la criminalidad, más no a funciones que se asimilarían más a una policía política".
Según el informativo, Vargas Lleras fue espiado entre 2005 y 2007, cuando era senador, por el DAS, cuyos informes detallaban sus discrepancias con el Gobierno, pese a que su formación, Cambio Radical, formaba parte de la coalición del entonces presidente, Álvaro Uribe.