El Gobierno de El Salvador anunció hoy que prohibirá el ingreso de niños y restringirá, entre otras medidas, la cantidad de dinero y alimentos que se pueden introducir en cinco cárceles identificadas debido a las amenazas que generaron un paro de 72 horas en el transporte la semana pasada, según informaron fuentes oficiales.
"No se permitirá el ingreso de niños y niñas, tampoco ingresar cierta cantidad de dinero, la alimentación también estará restringida y se reducirán las horas de visita íntima y familiar", señaló en una rueda de prensa el ministro de Justicia y Seguridad, Manuel Melgar.
Agregó que se trata de "medidas necesarias" adoptadas "desde que se comprobó que allí (en los centros penales) se dirigió esta situación que metió zozobra en la ciudadanía", respecto al paro del transporte entre el martes y el jueves por amenazas de las pandillas.
El subdirector de Centros Penales, Nelson Rauda, declaró a Efe que las medidas son de "carácter permanente" y entraron en vigencia el pasado fin de semana en varias penitenciarías.
Sólo permitirán el ingreso de dos familiares por interno, quienes estarán registrados en una ficha de visita permanente, y no se permitirá el acceso a otra persona que no se encuentre en dicho registro, explicó Rauda.
Agregó que la visita sólo durará tres horas.
"La familia no puede ingresar alimentos (...) la ropa se regula y no se recibirá dinero por correo, porque no sabemos su procedencia. Sólo se permitirá que ingrese dinero la persona que está registrada en las fichas. Tampoco se permitirán televisores, ni radios, es prohibido por la ley", expresó Rauda.
El director general de Centros Penales, Douglas Moreno, dijo al canal 33 de la televisión que tampoco podrán ingresar "menores de edad", al indicar que "la condición de los centros penales es muy peligrosa".
Melgar aclaró que las medidas se aplican a centros penales en donde se encuentran presuntos responsables del paro que afectó el servicio de transporte colectivo y que arrojó pérdidas estimadas en 68 millones de dólares.
El procurador para la defensa de los derechos humanos, Óscar Luna, señaló a periodistas que "algunas" de estas medidas "difícilmente podrían incidir en la seguridad" e incluso "irían en contra de las reglas mínimas de las Naciones Unidas", sin precisar cuáles.
Según la prensa local, el sistema carcelario de El Salvador alberga actualmente 23.840 reos, cifra que supera en un 294 por ciento la capacidad de sus 23 centros de reclusión, diseñados para una población de 8.110 internos.