El ministro de Defensa de El Salvador, general David Munguía Payés, advirtió hoy que las pandillas del país pretenden apoderarse de armamento de las Fuerzas Armadas o la Policía, pero aclaró que son pocas las armas de ese tipo en manos de los delincuentes.
"Tenemos información, la hemos confirmado, que las pandillas andan atrás del armamento, andan tratando de obtener armamento de la Fuerza Armada, de la Policía, de sobornar gente, de comprar armamento", señaló Munguía Payés en una conferencia de prensa.
Este martes, integrantes de la Policía, el Ejército y la Fiscalía descubrieron un barril con seis armas de guerra y un lanzagranadas en el departamento de Chalatenango (norte), y detuvieron a diez presuntos pandilleros cuya vinculación con el armamento es investigada por las autoridades.
"En este momento no tenemos informe de procedencia del armamento, puesto que se encontraron sobre todo fusiles AK-47 y un lanzagranadas M-79 y otros pertrechos", afirmó el jefe castrense.
Recordó que durante la guerra civil que se libró en el país (1980-1992) se usaron fusiles AK-47, y admitió que no se recogió todo el armamento al concluir la confrontación, por lo que no descartó que algunas armas hayan "caído en manos de delincuentes".
"Las pandillas y el crimen organizado que opera al interior de nuestro país no tiene mucho armamento procedente de nosotros ni de la Policía (...) eso se lo puedo asegurar y lo hemos podido constatar cuando hemos capturado el armamento y las series de ellos no nos han coincidido con el armamento que tenemos nosotros", relató.
Indicó que el año pasado se reportó la pérdida de siete fusiles de las Fuerzas Armadas, tres de ellos del comando de fuerzas especiales, y que por ello abrieron procesos administrativos que prevén una sanción disciplinaria y la obligación de pagar el armamento perdido.
Munguía Payés admitió, por otra parte, que en el país existe tráfico de armas, pero aseveró que se ha detectado "que está más relacionado con el narcotráfico".
Un informe difundido el pasado 7 de marzo por la prensa local reveló que unas 1.731 armas registradas por empresas de seguridad privada en El Salvador han sido reportadas como extraviadas en los últimos 24 meses.