El Gobierno de Bolivia y la oposición discrepan sobre la estrategia para afrontar la epidemia de dengue que sufre el país, la peor de su historia: para el primero hay que seguir el modelo cubano y para la segunda el estadounidense.
Los medios locales se hacen eco hoy de la polémica entre el ministerio de Salud y la Prefectura del Departamento de Santa Cruz (este del país) acerca de la manera de luchar contra el dengue, enfermedad de la que se han registrado 32.000 casos en el país, de los cuales 19 han resultado mortales.
El jefe nacional de la estrategia de control y prevención del dengue y la malaria, Juan Carlos Arraya, explicó hoy a Efe que el Gobierno está "trabajando con la brigada médica cubana, que tiene mucha experiencia en el control del dengue en varios países".
Según Arraya, la fórmula implementada por los cubanos consiste en "una atención integral al paciente, ir casa por casa, visitarlos y hacer el seguimiento respectivo, y no solamente esperar en los centros de salud".
"Estar sobre el paciente, a eso se refiere la experiencia cubana", agregó.
Por su parte, el director del Servicio departamental de Salud de Santa Cruz, Erwin Saucedo, opinó que la que se debe aplicar es la prevista en la Estrategia de Gestión Integrada, "una norma de Estados Unidos", según señaló.
"Nosotros no hemos inventado la pólvora, estamos implementando el EGI", dijo Saucedo citado por el diario La Razón.
Sin embargo, Arraya señaló que el EGI "es un marco conceptual para cinco años, elaborado a nivel latinoamericano" en el que "no hay ninguna contradicción" con la estrategia impulsada por los facultativos cubanos.
El dengue, enfermedad que transmite el mosquito "aedes aegypti", provoca fiebres altas, dolor de cabeza, vómitos y erupciones en la piel, y puede ser mortal en su modalidad hemorrágica, que se presenta cuando una persona es infectada por segunda vez.
La epidemia que se registra en Bolivia supera en gravedad a la la sufrida en 2007 en Paraguay, donde hubo 27.000 infectados y 17 fallecidos.