El grupo liderado por Sacyr es el virtual ganador de la ampliación del Canal de Panamá
Buenos Aires/
El Grupo Unidos por el Canal (GUPC), encabezado por el colectivo español Sacyr Vallehermoso, se alzó hoy virtualmente con el contrato para la construcción del tercer juego de esclusas del Canal de Panamá, una ingente obra de ingeniería por la que pidió 3.118 millones de dólares.
Este fue el menor precio ofertado por los tres consorcios que llegaron a la fase final de la licitación, fue inferior a los 3.481 millones de dólares que puso como tope la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) para adjudicar la obra y, además, el proyecto de Unidos por el Canal obtuvo la máxima valoración técnica.
Pese a que aún faltan por resolver algunos aspectos financieros, al tratarse de la propuesta más valorada técnicamente, la de mejor precio y que está por debajo del fijado por la ACP, "se podría decir que es la virtual ganadora del contrato", aseguró a Efe una fuente de esta institución estatal que administra la vía acuática desde su entrega por parte de los estadounidenses en el año 2000.
El GUPC está integrado también por la empresa italiana Impregilo, la belga Jan de Nul y la panameña Constructora Urbana; el diseño de ingeniería de su proyecto está liderado por la estadounidense Montgomery Watson Harza y la fabricante de las compuertas es la holandesa Heerema.
El único escollo que podría surgir es una impugnación, algo que aún no ha sucedido, de los otros dos consorcios ofertantes: C.A.N.A.L., liderado por la constructora española ACS e integrado por las también españolas Acciona y Fomento de Construcciones y Contratas (FCC), así como por la alemana Hochtief y la mexicana Constructoras ICA, y el formado por la estadounidense Bechtel junto a las japonesas Taisei y Mitsubishi.
La oferta de 3.118 millones de dólares de GUPC fue muy inferior a los 4.185 millones de dólares que planteó el consorcio liderado por Bechtel y mucho menos que los 5.981 millones de dólares que había presentado el consorcio liderado por la española ACS, cuyo diseño técnico, no obstante, quedó en segundo lugar.
Al acto en el que se abrieron los sobres de las propuestas, celebrado en la sede de la ACP, en las riberas del Canal de Panamá, asistieron el presidente Ricardo Martinelli, y el vicepresidente y canciller, Juan Carlos Varela, entre otras autoridades.
En declaraciones a Efe, el ministro de Obras Públicas, Federico Suárez, destacó la limpieza del proceso y el vicepresidente Varela dijo que los cerca de 350 millones de dólares de diferencia entre lo que la ACP había calculado y lo pedido por GUPC permitirá "iniciar las obras del sistema de transporte masivo".
Además de la ampliación del Canal, iniciativa lanzada en 2006 por el anterior Gobierno de Martín Torrijos, el otro gran proyecto de la administración de Martinelli es la construcción de una red de metro.
La construcción del tercer juego de esclusas es considerado el premio gordo del programa para la ampliación del Canal, una magna obra valorada en total en 5.250 millones de dólares y de la que aún falta por licitar un último proyecto.
El Canal, diseñado en 1904 para barcos de 267 metros de eslora y 28 metros de manga, como máximo, se ha quedado pequeño con la aparición de los barcos conocidos como "post-Panamax", que superan con creces esas medidas, por lo que la ampliación a través de la construcción de este nuevo juego de esclusas era necesaria.
Con esta obra, para la que se han fijado un tiempo de 1.883 días de trabajos desde el momento en que se dé la orden de comienzo, la ACP pretende duplicar la capacidad de tránsito, calculada ahora en el 5 por ciento del comercio mundial.
Para incentivar la rapidez de los trabajos se ha ofrecido una bonificación de 215.000 dólares por día adelantado sobre ese tiempo, con un máximo de 50 millones, pero también hay una penalización por atraso de 300.000 dólares diarios, con un máximo de 54,6 millones, explicó el gerente ejecutivo de la ACP, Jorge de la Guardia.
Las nuevas esclusas, un juego en el Atlántico y otro en el Pacífico, tendrán tres escalones cada una, 427 metros de largo por 55 de ancho, y 18,3 de profundidad, y contarán con piscinas laterales que permitirán ahorrar cerca de la mitad del agua que usen, ya que todo el sistema se abastece de la lluvia de la cuenca del Canal.
La obra también requerirá la construcción de tres presas y entre las especificaciones técnicas estaba el requisito de que su diseño permita que tenga una vida útil de al menos cien años.
Ahora solo quedará por convocar, a finales de mes, la licitación del cuarto y último contrato de excavación seca del programa, considerado el segundo más importante de la ampliación, que supone la construcción de un cauce de acceso al Pacífico de 6,1 kilómetros que unirá al tercer juego de esclusas en el Pacífico con el Corte Culebra, la pare más estrecha del Canal.
El Canal de Panamá, una monumental obra de ingeniería
El consorcio Grupo Unidos por el Canal, que lidera la firma española Sacyr Vallehermoso, obtuvo hoy la mejor puntuación en la licitación para construir el tercer juego de esclusas del Canal de Panamá, una monumental obra de ingeniería. La historia de la construcción por EEUU de esta vía interceánica, que se ha consolidado como una de las principales rutas del comercio marítimo mundial, siempre estuvo vinculada con la política expansionista del país norteamericano y también marcó el nacimiento de la República de Panamá en 1903. Estados Unidos apoyó el movimiento separatista del entonces departamento colombiano que concluyó el 3 de noviembre de 1903 con la independencia panameña de Colombia, y el 18 de noviembre de ese año firmó con Panamá el Tratado Hay-Bunau Varilla, en el que la nueva república cedió a perpetuidad el Canal a los estadounidenses. Estados Unidos cumplió con el anhelo de varios siglos de unir los océanos Pacífico y Atlántico, aunque el primero que tuvo la visión de construir un canal por Panamá fue el rey Carlos I de España, en 1534. En 1880, los franceses emprendieron una primera fase de construcción del Canal que duró 20 años, pero fueron vencidos por las enfermedades y los problemas financieros. Unas 22.000 personas murieron en esa fase de construcción del Canal a consecuencia de enfermedades tropicales, especialmente la malaria, la fiebre amarilla, así como los accidentes. Estados Unidos retomó la construcción del Canal en 1904 y lo concluyó en 1914, cuando fue inaugurado por el vapor "Ancón" el 15 de agosto de ese año. Esta obra, en la que se registraron 5.609 muertos, tuvo un coste en la época de 387 millones de dólares y trabajaron 56.307 personas, de las cuales 11.873 procedían de Europa, 31.071 de las Antillas y 11.000 de EEUU. El Canal tiene una longitud de 80 kilómetros entre los océanos Atlántico y Pacífico y utiliza un sistema de esclusas. En 1979, con la entrada en vigor de los Tratados Torrijos-Carter -firmados por EEUU y Panamá el 7 de septiembre de 1977-, los dos países iniciaron un nuevo tipo de asociación para operar el Canal, que concluyó con la transferencia total de la vía a manos panameñas. Por dichos acuerdos, EEUU transfirió el Canal a Panamá el 31 de diciembre de 1999 y se puso fin a 85 años de presencia militar estadounidense. El Canal modificó en 2002 la estructura de peajes que estuvo vigente desde su apertura en 1914. Entre 1996 y 2004 se llevó a cabo un programa de inversiones por un monto de 1.000 millones de dólares para la modernización y mejora para aumentar la capacidad de transito del Canal. El Canal lo cruzan dos puentes, el segundo de éstos, el del Centenario -con una longitud de mil metros-, fue inaugurado en agosto de 2004 después de dos años de trabajos y un coste de 104,3 millones de dólares. El reto de la ampliación surgió para hacer frente al incremento del tránsito de buques, en particular de naves de mayores dimensiones que los Panamax, que son las más grandes que actualmente pueden transitar por el Canal. En 1939, el Canal realizó excavaciones de aproximadamente un kilómetro en los dos extremos de la vía (Pacífico y Atlántico) para un tercer juego de esclusas, pero EEUU abandonó el proyecto al entrar en la Segunda Guerra Mundial. En 1993, un estudio conjunto hecho por EEUU, Panamá y Japón recomendó la construcción del tercer juego de esclusas. Tras de 6 años de estudios y de un centenar de trabajos técnicos, el 24 de abril de 2006 se anunció el proyecto de ampliación del Canal con la construcción de un tercer juego de esclusas. Las obras supondrán una inversión de 5.250 millones de dólares (3.780 millones de euros), que se autofinanciarán con los peajes de los usuarios del Canal y con una financiación de 2.300 millones, y se prevé que estarán finalizadas para 2014. La concesión del proyecto será para el consorcio Unidos por el Canal, que además de la española Sacyr Vallehermoso integran la italiana Impregilo, la belga Juan de Nul y la panameña Constructora Urbana, si cumple algunos requisitos adicionales y no impugnan el proceso los otros dos grupos aspirantes. La nueva obra permitirá el paso de barcos de mayor tamaño, los post-Panamax, y aumentará de 300 a 600 millones de toneladas la capacidad de transporte de carga anual. Los trabajos de dragado de acceso al Pacífico se iniciaron en noviembre de 2008 y en marzo de 2009 tres grupos presentaron propuestas para el diseño y la construcción de las esclusas. Dos de ellos tienen participación española, Unidos por el Canal (Sacyr Vallehermoso, Impregilo, Jan de Nul y Constructora Urbana), y Grupo CANAL (ACS Servicios, Comunicaciones y Energía, FCC, Acciona Infraestructuras, Hochtief Construction y Constructora ICA). El tercero es Consorcio Bechtel, Taisei, Mitsubishi Corporation. Las actividades de transporte comercial a través de la vía representan el 5 por ciento del comercio mundial y aproximadamente el 23 por ciento del tráfico entre Asia y la costa este de EEUU. El Canal funciona las 24 horas del día de manera ininterrumpida todo el año y cuenta con unos 9.550 empleados. En el año fiscal que terminó en septiembre de 2008, cruzaron el Canal 14.702 naves, de las que alrededor del 90 por ciento eran de alto calado. Administrado por la Autoridad del Canal de Panamá, el Canal continúa ofreciendo un servicio confiable y ha aumentado su nivel de ingresos, eficiencia, seguridad y aportes al Tesoro Nacional. El Canal tuvo en el año fiscal 2008 unos ingresos de 2.007 millones de dólares, un 14 por ciento más que el año anterior, de los que 1.317,5 millones de dólares procedían de los peajes, 428 millones por servicios relacionados con el tránsito y 261,5 millones de otras entradas.