La tercera vista del juicio contra los tres senderistas estadounidenses encarcelados en Irán y acusados de espionaje tendrá lugar el próximo 31 de julio, exactamente dos años después de su captura, confirmó a la prensa su abogado, Masud Shafie.
El letrado expresó, asimismo, su esperanza de que en esta ocasión no haya ningún tipo de contratiempo y el juez pueda ofrecer un veredicto final.
"El hecho de que la vista coincida con el segundo aniversario de su captura puede ser una buena señal de que el caso llega a su fin", explicó.
Los tres jóvenes, Josh Fattal y Shane Bauer, ambos de 28 años, y Sarah Shourd, de 32 años, fueron detenidos cuando hacían senderismo en una zona montañosa del Kurdistán iraquí donde la frontera entre Irán e Irak es difusa.
Shorud, que ha alegado motivos médicos para no regresar al juicio en Irán, fue puesta en libertad bajo fianza de 500.000 dólares el pasado mes de septiembre, por razones de salud y humanitarias, mientras que sus dos compañeros permanecen en una cárcel de Teherán.
La vista anterior, convocada el 11 de mayo fue pospuesto después de que las autoridades penitenciarias no presentaran a los dos hombres ante el tribunal y la mujer tampoco acudiera, confirmó a Efe su abogado.
La misma razón impidió celebrar a tiempo la primera, que fue aplazada y se celebró finalmente el 6 de febrero, fecha en la que el letrado tuvo el único y breve contacto con sus defendidos, habido en en la misma sala.
Según Shafii, los tres acusados se han declarado inocentes y pide la absolución de una acusación que, en su opinión, carece de base legal.
Los tres acusados insisten en que en ningún momento tuvieron intención de entrar en territorio iraní y que todo es fruto de una confusión después de que se desorientasen y erraran su camino.
Shourd explicó a la prensa norteamericana el pasado noviembre que en realidad no penetraron en Irán hasta que los citados policías fronterizos les hicieron un gesto para que se aproximaran a donde ellos estaban.
Según su relato les dijeron "esto es Irán" y le señalaron la carretera donde se hallaban antes y le dijeron eso es Irak, antes de arrestarlos.
La línea divisoria entre los dos países a la altura del Kurdistán no está suficientemente delimitada desde la guerra fronteriza que ambas naciones libraron entre 1980 y 1988.
El juicio se enmarca en las hostiles relaciones que mantienen Irán y Estados Unidos, que rompieron sus lazos diplomáticos tras el triunfo en 1979 de la revolución que expulsó al último Sha de Persia, Mohamad Reza Pahleví, e instauró la República Islámica.