El jurado de EE.UU. en el juicio contra el empresario venezolano Franklin Durán, acusado en el llamado "caso del maletín", continuará deliberando mañana en un tribunal de Miami, tras no alcanzar hoy un veredicto unánime.
Los doce integrantes del jurado, que reanudaron hoy las deliberaciones iniciadas el pasado viernes, deben emitir un veredicto unánime de inocencia o culpabilidad.
Tras cerca de seis horas de deliberaciones, el jurado acordó proseguir mañana, martes.
Durán está acusado de conspirar y actuar en EE.UU, como un agente de un Gobierno extranjero, el venezolano, sin registrarse ante la Fiscalía General, para ocultar el origen y destino de un maletín con 800.000 dólares incautado al empresario Guido Alejandro Antonini Wilson en Argentina en 2007.
De ser declarado culpable, afrontará una condena máxima de 15 años de prisión por ambos cargos.
Los fiscales federales Thomas Mulvihill y John Shipley acusan al empresario, de 41 años, de seguir las órdenes del Gobierno del presidente Hugo Chávez, junto con otros tres venezolanos y un uruguayo.
El dinero presuntamente era una aportación financiero a la campaña electoral de la actual presidenta de Argentina, Cristina Fernández, y provenía de las arcas de la estatal Petróleos de Venezuela S.A.(PDVSA), según pruebas presentadas por la Fiscalía.
Edward Shohat, abogado de Durán, ha negado que el empresario actuara como agente del Gobierno venezolano y afirma que su única intención era ayudar a Antonini, su amigo de hace 20 años.
Durán viajó en varias ocasiones a Miami para convencer a Antonini, venezolano con ciudadanía estadounidense, que firmara un poder a un abogado en Argentina para que le defendiera en Buenos Aires cuando estalló el escándalo del maletín.
"¿Cómo puede ser delito sugerirle a un amigo que contrate a un abogado?", preguntó Shohat al exponer sus argumentos finales frente al jurado.
La defensa acusa al FBI y a Antonini de tenderle una trampa a Durán para "incitarlo a delinquir".
"No actuó bajo la dirección o control del Gobierno venezolano. Lo hizo para ayudar a su amigo", afirmó Shohat, quien dijo al jurado que no hay pruebas contundentes en contra de su cliente y, por lo tanto, el jurado debe declararlo inocente.
"Este caso es un invento del FBI", afirmó.
El fiscal Thomas Mulvihill refutó los alegatos de la defensa reiterando que Durán era un supuesto agente a quien su Gobierno le encomendó la misión de encubrir la procedencia y destino de los 800.000 dólares.
"¿Ustedes se imaginan lo qué significa el hallazgo de un dinero que envía un Gobierno a las elecciones de otro país? Por eso era importante ocultar los hechos", dijo el fiscal.
Recordó al jurado que cuando estalló el escándalo el presidente de Argentina era Néstor Kirchner y su esposa, Cristina, hoy presidenta, era candidata presidencial.
En el caso están acusados también los venezolanos Moisés Maiónica, Carlos Kauffmann y Antonio José Canchica y el uruguayo Rodolfo Edgardo Wanseele Paciello.
Los dos venezolanos y el uruguayo se declararon culpables después de alcanzar un acuerdo con la Fiscalía a cambio de condenas menos severas, y Canchica está prófugo.