La Bolsa de Seúl cerró la jornada de hoy a la baja ante las renovadas preocupaciones sobre el futuro de la crisis de deuda de Grecia, algo que se dejó sentir especialmente entre los inversores extranjeros del mercado surcoreano.
El índice referencial Kospi perdió 15,80 puntos, el 0,78 por ciento, hasta las 2.002,50 unidades en una sesión en la que se movieron 4.050 millones de dólares, mientras que el tecnológico Kosdaq retrocedió 3,44 puntos, el 0,64 por ciento, hasta los 536,11 enteros.
Grecia avanzó la semana pasada hacia una solución a sus problemas económicos al cerrar un acuerdo para su quita de deuda, pero los inversores se mantienen cautelosos ante el futuro del país, que dependerá de la aplicación de las medidas pactadas.
El sector de la siderurgia sufrió hoy, en general, pérdidas, como en el caso de la firma Hyundai Steel, que cayó un 3,77 por ciento, y la de la empresa de fundición Korea Zinc, que se contrajo un 2,93 por ciento.
Una de las caídas más pronunciadas la sufrió Doosan Engine, segundo mayor fabricante de motores náuticos de Corea del Sur, que se desplomó un 8,83 por ciento, tras clausurar temporalmente una de sus fábricas ante la reducción de los pedidos por la desaceleración de la demanda mundial.
En contraste, la firma SK Networks, división comercial del poderoso conglomerado surcoreano SK Group, se disparó un 5,31 por ciento después de que los medios de comunicación divulgaran que la empresa está tratando de comprar la minera australiana de carbón Cockatoo Coal.
La principal firma tecnológica y valor de referencia del mercado surcoreano, Samsung Electronics, cayó un 1,63 por ciento, mientras que la empresa automovilística Hyundai Motor, otro peso pesado del Kospi, desobedeció la tendencia a la baja generalizada y avanzó un 1,41 por ciento.
La moneda local perdió 6,2 unidades frente al dólar, que se intercambiaba en 1.124 wones al cierre de la sesión.