La Bolsa de Seúl cerró la jornada de hoy prácticamente plana, después de que los nuevos temores sobre la deuda griega neutralizaran la influencia positiva de la difusión de varios índices económicos positivos en EEUU.
El índice referencial Kospi ganó 0,79 puntos, un mínimo 0,04 por ciento, hasta 1.973,13 unidades en una sesión en la que se movieron 6.430 millones de dólares, mientras el tecnológico Kosdaq se contrajo 5,49 puntos, el 1,05 por ciento, hasta los 517,10 enteros.
El aumento del número de contribuyentes en Estados Unidos y la reducción de la tasa de desempleo hasta el 8,3 por ciento, la cifra más baja desde febrero de 2009, motivó a primera hora a los inversores en el Kospi, que abrió un 1,10 por ciento al alza.
Sin embargo, la falta de acuerdo en las negociaciones de los principales organismos económicos mundiales y la UE sobre un segundo paquete de rescate para Grecia minó la confianza de los inversores y llevó al mercado a cerrar prácticamente plano.
En el sector tecnológico Samsung Electronics, valor de referencia del parqué surcoreano, sumó un 0,75 por ciento, y el fabricante de semiconductores Hynix perdió un 0,76 por ciento.
Destacó la subida del 3,59 por ciento de la constructora Doosan Heavy Industries & Construction, impulsada por las compras de inversores extranjeros durante tres sesiones consecutivas.
Por su parte, Hana Financial Group, el cuarto mayor grupo bancario del país, avanzó un 4,18 por ciento.
Distinta suerte corrieron, en general, las empresas químicas y siderúrgicas como LG Chemical, que se dejó un 0,37 por ciento, mientras POSCO, la mayor acería del país, perdió un 1,20 por ciento.
Hyundai Motor, principal fabricante de automóviles del país, cayó un 1,85 por ciento, al tiempo que su filial Kia Motors se contrajo un 1,96 por ciento.
La moneda local perdió 2,5 unidades frente al dólar, que se intercambiaba en 1.120,8 wones al cierre de la sesión.