El líder supremo de Irán, ayatolá Alí Jameneí, reeligió hoy al ex presidente Hasemi Rafsanyaní como jefe del influyente Consejo del Discernimiento, un importante organismo de mediación entre el Parlamento y el Consejo de Guardianes, segundo órgano de poder en el país, informó la agencia de noticias Fars.
La confirmación por un nuevo periodo de cinco años se debe a su buen trabajo en el periodo pasado, en el que las medidas del Consejo del Discernimiento "han dado buenos resultados y beneficiado a todo el pueblo iraní", agrega la fuente.
Rafsanyaní encabeza este Consejo designado por el líder supremo, del que forman parte los jefes de los tres poderes del Estado, los miembros del poderoso Consejo de Guardianes, el jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, algunos miembros del Gobierno y otros del Parlamento, que en total suman alrededor de 35 personas.
Hace un año, Rafsanyaní perdió la Presidencia de la Asamblea de Expertos, órgano clave del sistema teocrático iraní, ya que es el que elige al líder supremo, vigila su conducta y puede, incluso, llegar a exigir su dimisión.
El cese del ex mandatario supuso una victoria para sus rivales, en particular para el presidente del país, Mahmud Ahmadineyad, y también en cierta medida para el propio Jameneí.
Rafsanyaní, que ejerció la Presidencia de la República Islámica entre 1989 y 1997 y perdió las presidenciales frente a Ahmadineyad en 2005, está considerado uno de los personajes más importantes de la Revolución Islámica iraní y tiene en el país miles de seguidores.
Durante la campaña electoral para las presidenciales de 2009, Ahmadineyad acusó de corrupción a Rafsanyaní, que se había alineado con los líderes reformistas islámicos opositores Mir Husein Musaví y Mehdi Karrubí, que posteriormente acabaron en prisión domiciliaria prácticamente incomunicados, situación en la que siguen.
Pese a su influencia, sus hijos han tenido graves problemas con la justicia islámica y algunos han sido detenidos por apoyar a la oposición, lo que también ha llevado a uno de ellos al exilio.
Mientras Rafsanyaní mantiene cierta cercanía al líder supremo, ahora está amenazado Ahmadineyad, quien se enemistó con Jamaneí entre abril y mayo del año pasado, en un pulso por el poder en el que el líder desautorizó al presidente al reponer en su puesto al ministro de Inteligencia, previamente destituido por el gobernante.