Una copiosa lluvia y fuertes vientos afectaban hoy la búsqueda de ocho personas que continúan desaparecidas tras el naufragio, el pasado martes, de una lancha con diez ocupantes frente a la Isla de Chiloé, en la sureña región chilena de Los Lagos, informaron las autoridades de la zona.
La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, manifestó hoy pesar por la tragedia y expresó sus condolencias a las familias de las víctimas.
El miércoles, las patrullas de búsqueda recuperaron los cadáveres de Alicia Guerrero (38) y Solange Quevedo Espinoza (3), dos de las personas que viajaban en la barcaza "Soledad II", que naufragó durante un fuerte temporal en el Canal de Chacao, a unos 1.150 kilómetros al sur de Santiago.
Los ocupantes de la embarcación regresaban a sus domicilios en la ciudad de Ancud desde la localidad de Carelmapu, donde habían participado en la festividad religiosa de la Virgen de la Candelaria.
Las autoridades marítimas habían prohibido el zarpe de embarcaciones debido al mal tiempo, pero el capitán de la "Soledad II" viajó sin permiso.
El Jefe de la Zona Naval, comodoro Francisco García Huidobro, explicó a radio Cooperativa que la búsqueda se desarrolla en varios frentes, especialmente en el área donde aparecieron los cuerpos recuperados este miércoles.
"El plan es utilizar buzos del comando de Fuerzas Especiales de la Armada para buscar los cuerpos, que podrían estar enredados en sectores cercanos a la costa", precisó el oficial, que descartó la posibilidad de que alguien haya podido sobrevivir al naufragio, debido a las bajas temperaturas del mar.
"La esperanza es lo último que se pierde, pero si han permanecido en el agua las probabilidades son muy bajas, en dos horas en el mar comienza el proceso de hipotermia", precisó.
La presidenta Bachelet hizo hoy una pausa en una actividad pública para enviar sus "profundas condolencias" a los familiares de las víctimas.
Además de afirmar que se trata de "un hecho muy lamentable", la mandataria aseguró que "a todos nos llena de tremendo dolor y pesar", al tiempo que advirtió que la tragedia debe dejar como lección la importancia de ser prudentes y respetar las disposiciones de los encargados de la seguridad.