El primer ministro de Granada, Tillman Thomas, expresó hoy su preocupación por el incremento del número de delincuentes que son deportados de Estados Unidos a sus países de origen en el Caribe, lo que puede poner en peligro el sistema de seguridad regional.
Tillman habló de este asunto con la encargada saliente de la oficina de negocios de Estados Unidos, Karen Joe McIsaac, a la que manifestó su inquietud por los conocimientos que tienen muchos de estos delincuentes sobre las técnicas criminales aprendidas en Estados Unidos.
Según datos oficiales divulgados por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por su sigla en inglés), entre 1999 y 2008 algo más de 50.000 delincuentes de origen caribeño fueron devueltos a la región.
Solo el pasado año, 4.343 delincuentes fueron enviados de regreso a sus países de origen en el Caribe, en comparación con los 4.315 que se contabilizaron en 2007.
En el caso de Granada, un total de 176 delincuentes fueron deportados en los últimos diez años desde Estados Unidos.
Tillman reiteró, asimismo, a la funcionaria estadounidense la preocupación creciente entre los gobiernos de la región, que sostienen que los deportados desde EE.UU., donde fueron convictos por crímenes tales como asesinato, violación, robo y tráfico de drogas, contribuyen al incremento del crimen en el Caribe.