El mexicano Diego Silveti toreará en Quito a la sombra de sus antepasados


El joven novillero Diego David Silveti del Bosque dijo en entrevista con Efe que llegó a la capital ecuatoriana "a triunfar" como sus antepasados y prometió toda su entrega en su camino para convertirse en matador de toros.


Su abuelo Juan Silveti inauguró la desaparecida plaza La Belmonte en 1920, en el centro colonial de la capital de Ecuador, su padre David la actual "Quito" el 6 de marzo de 1960, junto con los españoles Luis Miguel Dominguín, Manolo Segura, el colombiano Pepe Caceres y toros mexicanos de La Punta y nacionales de Santa Mónica.


"Vengo a Quito como novillero por gestiones de mi apoderado, José María Garzon, desde España y espero hacerlo como matador el año venidero, solo anhelo que los bureles embistan en mi presentación ahora en Quito, que la entrega y el triunfo los pondré yo", declaró Silveti poco después de poner pie en tierra ecuatoriana.


Nacido en Irapuato el 24 de septiembre de 1985, Silveti se puso frente a un becerro a los 8 años, antes lo había hecho en brazos de su padre en la ganadería de Rancho Seco.


Viste de luces por primera vez el 26 de agosto del 2009 en la plaza de Casavieja en España, cuna del toreo, y desde entonces alterna con las máximas figuras novilleriles.


"En ruedos ibéricos tuve dos temporadas, por su toro diferente con respecto al mexicano, antes de presentarme ante mis paisanos", dijo Silveti.

 

"El toro ibérico tiene más empuje y temperamento, en cambio el mexicano es mas templado y sus faenas duran más, esa la mayor diferencia", explicó.


Silveti saltará al ruedo quiteño el próximo viernes, en una lidia en la que comparte cartel con el rejoneador español Andy Cartagena y el novillero ecuatoriano Hernán Tapia.


"Como torero me gusta la variedad del capote en sus lances y la pureza clásica con la muleta, coronadas con una estocada en todo lo alto del morillo, la media lagartijera de efectos inmediatos", afirmó.

 

"Toreando me gusta improvisar lances y suertes, de acuerdo a las condiciones de mis enemigos, tanto con el percal como con la muleta, eso sí, no pongo banderillas, y con la espada estoy mas seguro", señaló.


El joven torero mexicano sabe que el que sus sueños se hagan realidad dependen de su desempeño en Quito y en las otras plazas que visitará en los próximos meses.


"Espero triunfar ante la afición y que disfruten de mi toreo para volver el año venidero como Matador de Toros, ese sueño y anhelo espero que se cumpla", concluyó.

 


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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