El fundador y presidente de la gestora de fondos Galleon Group, el millonario Raj Rajaratnam, se declaró hoy no culpable ante un tribunal de Nueva York de participar en una estafa que las autoridades definen como la mayor conocida por uso de información privilegiada por parte de un fondo de alto riesgo.
Días después de que las autoridades acusaran a Rajaratnam y a Danielle Chiesi, ex ejecutiva de New Castle Funds, de idear y mantener una trama para obtener beneficios negociando acciones de compañías como Intel, Google o IBM tras conseguir información confidencial, ambos reafirmaron este lunes su inocencia.
La Fiscalía pidió al juez que lleva el caso que establezca una fecha para el inicio del juicio para los próximos junio y julio, ya que así la causa penal quedará vista ante de que, ya en agosto, se inicie el proceso judicial por la causa civil que ha abierto al respecto la Comisión del Mercado de Valores de Estados Unidos (SEC, por su sigla en inglés).
Rajaratnam y Chiesi son los primeros en ser acusados formalmente de entre los catorce detenidos por la trama, y sus abogados ya pidieron al juez, sin embargo, más tiempo para poder preparar el caso con mayor detalle.
Rajaratnam, de 52 años y ocupante del puesto 236 de la lista de los 400 estadounidenses más acaudalados de la revista económica Forbes, y Chiesi, de 44 años, han sido acusados de un total de 17 delitos relacionados con la obtención ilegal de beneficios derivados de información confidencial relativa a previsiones de ganancias, fusiones o adquisiciones empresariales.
Las autoridades descubrieron esa trama fraudulenta hace dos meses y se calcula que Rajaratnam y Chiesi, así como una docena más de personas, ganaron más de 20 millones de dólares al negociar con acciones de esas empresas tras conocer detalles privilegiados directa o indirectamente por parte de empleados de las mismas y de entidades financieras afines.
"Mi hija es inocente y eso es lo que acabarán publicando", dijo a la prensa la madre de Chiesi a la salida del juzgado, donde Rajaratnam, nativo de Sri Lanka y con una fortuna 1.500 millones de dólares, también estuvo presente.
Según la acusación formal dada a conocer el pasado 15 de diciembre, Rajaratnam y Chiesi podrían enfrentarse a una pena máxima de 145 y 155 años de cárcel, respectivamente, en tanto que el fiscal explicó que también se busca conseguir la devolución de las ganancias que estos consiguieron mediante la trama.
La Fiscalía detalló que, además de Intel, IBM y Google, ambos recibían información relativa a compañías tan conocidas como Hilton, Akami Technologies, Polycom, AMD, Clearwire Corporation, McKinsey & Company y PeopleSupport.
La acusación también mencionó como integrantes de la trama a Ali Hariri, vicepresidente de Atheros Communications, y a la corredora de bolsa Roomy Khan, quienes se han declarado culpables y colaboran con las autoridades.
Otros detenidos por la trama son Mark Kurland, que trabaja también para New Castle Funds; Rajiv Goel, ejecutivo de la división de inversión de Intel; Anil Kumar, de la consultora McKinsey, y Robert Moffat, un destacado directivo de IBM, quienes están pendientes aún de que se formalicen las acusaciones en su contra.