El ministro alemán de Asuntos Exteriores, Guido Westerwelle, considera que los Tratados de la Unión Europea (UE) deben ser cambiados en el plazo de un año, para dar respuesta a la crisis de la deuda y establecer mecanismos efectivos para controlar el déficit.
"Europa atraviesa la más dura prueba de resistencia de los últimos sesenta años", escribe el jefe de la diplomacia alemana, en un artículo que publica hoy el diario "Der Tagesspiegel" bajo el título "Cambiar los Tratados europeos en el plazo de un año".
Las acciones llevadas a cabo hasta ahora para "apagar el fuego en la Casa de Europa" son necesarias, pero no suficientes para dar una solución duradera a la situación, apunta Westerwelle.
Por tanto, hay que abordar "los déficit existentes en la construcción de los actuales Tratados", continúa, y avanzar hacia una auténtica "unión política".
Westerwelle recuerda que la UE es "el más exitoso proyecto de paz de todos los tiempos", pero que precisa de "nuevos esfuerzos" para lograr reconducir la situación actual.
La respuesta ante la crisis no debe ser una "renacionalización", que califica de "camino errático", sino todo lo contrario: "La respuesta a la crisis deber ser más Europa, no menos", afirma.
La actual crisis de la deuda ha evidenciado que las reglas de estabilidad no son suficientemente vinculantes como para impedir situaciones como la que se atraviesa, por lo que es preciso "dar un paso hacia una auténtica estabilidad", lo que implicará contemplar la posibilidad de actuar sobre los "presupuestos nacionales".
"Es necesario poder incidir en los presupuestos nacionales que se aparten del camino de la buena práctica fiscal", sostiene el ministro.
La vía para lograrlo, insiste, es un "cambio efectivo de las normas de estabilidad" e incrementar los criterios al respecto establecidos en los Tratados, apunta.