El ministro brasileño de Deportes, Orlando Silva, defendió hoy que el escenario en la ciudad de Sao Paulo para los partidos del Mundial de fútbol que Brasil organizará en 2014 sea el Morumbí, estadio inicialmente vetado por la FIFA.
"Defendemos el compromiso firmado en enero con el gobierno de Sao Paulo para que el Morumbí sea el palco del Mundial de 2014", afirmó Silva tras discutir hoy el asunto con los tres senadores que representan al estado de Sao Paulo en la Cámara Alta.
La reunión obedeció al temor de los senadores de que Sao Paulo, la ciudad más poblada y rica de Brasil, pueda ser excluida de entre las que organizarán el Mundial por la indecisión sobre el estadio.
El Morumbí, estadio del club Sao Paulo y que había sido señalado como el local para los partidos del Mundial en esa ciudad, fue vetado por la FIFA hace dos meses debido a que sus administradores supuestamente no presentaron las garantías financieras para las obras de remodelación a las que sería sometido el escenario.
El Morumbí, que llegó a ser considerado incluso palco de una posible apertura del Mundial, es el único estadio de Sao Paulo que, con algunas reformas, puede cumplir las exigencias de la FIFA para ser sede del evento deportivo en la ciudad.
Su veto obliga a las autoridades de Sao Paulo a construir un nuevo estadio o a promover reformas aún más costosas en otros estadios de la ciudad, como el Pacaembú o el Palestra Italia.
Pero tanto el ministro de Deportes y los de Turismo y Ciudades, que también participaron en la reunión, como los senadores de Sao Paulo consideran que ya no hay tiempo para pensar y ejecutar una nueva alternativa y que lo más viable es insistir en el Morumbí.
"La peor decisión en este momento es no tomar ninguna decisión", afirmó Silva al alegar que el cronograma para las obras en Sao Paulo ya está atrasado.
El ministro de Ciudades, Marcio Fortes, agregó que una demora en la definición del estadio también atrasará las obras de infraestructura necesarias para el Mundial en Sao Paulo.
"Me preocupé mucho cuando el gobernador de Sao Paulo (Alberto Goldman) dijo que la decisión puede esperar hasta el 2011. Es necesario ser responsable", agregó Silva, quien recordó el compromiso para reformar el Morumbí asumido en enero pasado tanto por el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, como por el entonces gobernador de Sao Paulo, José Serra.
Los senadores por Sao Paulo también manifestaron su preferencia por el Morumbí, cuyo veto para el Mundial fue calificado por Lula como un "hecho extraño" y atribuido por los dirigentes del club Sao Paulo a intereses "poco nobles" de grupos que quieren aprovechar la posible construcción de un nuevo estadio para favorecerse con negocios financiados con recursos públicos.
El veto ha sido atribuido por la prensa a una disputa política entre el presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), Ricardo Teixeira, y el presidente del Sao Paulo, Juvenal Juvencio.
Los senadores Eduardo Suplicy, Aloysio Mercadante y Romeu Tuma dijeron que están dispuestos a intermediar entre la Confederación y el Sao Paulo en favor del Morumbí.
"Hay un consenso entre senadores y ministros para hacer viable eso (el Morumbí como sede). Vamos a reunirnos con Ricardo Teixeira y con Juvenal Juvencio para resolver eso", afirmó Suplicy.
"Ya perdimos cinco meses y corremos el riesgo de ser excluidos del Mundial. No tenemos tiempo para discutir otra solución", agregó Mercadante.