El ministro argentino de Agricultura, Julián Domínguez, se reunirá mañana con representantes de las patronales agrarias después de que sus dirigentes lanzaran un ultimátum sobre posibles medidas de protesta.
La decisión del ministro se hizo pública después de que las organizaciones agrarias entregaron hoy al Ministerio una lista de demandas tras reunirse con medio millar de productores de todo el país.
En el escrito se solicitaba al Ejecutivo la apertura de las exportaciones de trigo, la devolución de las retenciones a los pequeños y medianos productores, el pago de las compensaciones que otorga la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA), así como la devolución de las retenciones de Impuesto al Valor Agregado (IVA) y Ganancias, según medios locales.
Al término del encuentro con los productores, al que estaba invitado el ministro pero no acudió, Eduardo Buzzi, de la Federación Agraria Argentina (FAA), advirtió que si en un plazo de diez días el Gobierno argentino no actúa, tomarán "medidas graduales" de protesta.
En este sentido, señaló que este va a ser un año "de tensión y de conflicto" porque "el productor no quiere más confiscaciones", y aunque apuntó que el sector "no quiere medidas de fuerza, como no vienen funcionarios ni hay dónde dialogar, podrían volver la protestas".
Buzzi explicó a los medios de comunicación que la Mesa de Enlace acudirá mañana al encuentro con Domínguez y que en función de sus planteamientos decidirá si se toman medidas.
El Gobierno de Cristina Fernández y el sector agropecuario están enfrentados desde marzo de 2008 por el incremento de los impuestos a la exportación de granos.
Las patronales agrarias convocaron ocho huelgas comerciales en protesta contra el Gobierno desde que en marzo de 2008 el Ejecutivo argentino intentó establecer impuestos móviles a las exportaciones de soja, maíz, trigo y girasol.