El ministro de Economía argentino, Amado Boudou, mantuvo hoy una primera reunión de trabajo con el presidente del Club de París, Ramón Fernández, y algunos de sus principales colaboradores, para avanzar en la agenda del pago de la deuda de su país a los 19 países miembros que lo integran.
Fue la reunión inicial, eminentemente técnica, tras el intercambio de cartas mantenido por la presidencia del organismo multilateral de crédito y el ministerio de Economía argentino, explicó Boudou en un encuentro con la prensa poco antes de tomar el avión de retorno a su país.
Será, añadió Boudou, una negociación "bastante diferente de lo habitual", pues no estará en ella el Fondo Monetario Internacional (FMI) -tal y como reclamaba el gobierno argentino- y, por lo tanto, dijo, "no hay condicionalidades ni tampoco un paquete cerrado de cómo hacer la negociación".
El ministro argentino destacó que se va a trabajar conjuntamente en el diseño de una solución que sea "satisfactoria" para los acreedores y para Argentina, es decir, que permita seguir con un programa de crecimiento del país y mantener las políticas públicas iniciadas en 2003, resaltó.
El proceso tendrá dos etapas, "la primera de conciliación", pues no hay que perder de vista, recordó, que desde 21001 no hay ningún pago de Argentina a los países del Club de París.
Ahora, prosiguió, hay que discutir qué es lo que pasa entre 2001 y hoy, hay que evaluar, conciliar los números. "Hoy se fijó la agenda de trabajo y el segundo paso será comenzar la discusión sobre cómo hacer el plan de pagos".
Agregó que la conciliación tendría que estar concluida como muy tarde en la tercera semana de enero, y que "hay disposición de ambas partes para avanzar rápido, con los 19 países involucrados".
Argentina adeuda al Club de París unos 6.050 millones de dólares -según el cálculo argentino- más intereses desde diciembre de 2001, cuando declaró el cese de pagos de deuda soberana con organismos multilaterales y acreedores privados.
De momento "no hay ninguna definición", no hay numeros, más allá del número de arranque, explicó el ministro, quien consideró que "no es un buen momento para arrojar numeros que no estén conciliados".
Comentó, asimismo, que el ex presidente Néstor Kirchner y la presidenta Cristina Fernández de Kirchner fueron resolviendo uno tras otro los problemas surgidos a partir de la decisión de no continuar con el pago de la deuda en 2001.
El pasado noviembre, Boudou adelantó que el pago de la deuda en manera alguna se haría en un año.
Argentina refinanció ya el grueso de la deuda incluida en la suspensión de los pagos de hace nueve años, la mayor de la historia financiera, (un total de 102.000 millones de dólares), y en 2006 canceló en un solo pago todas sus deudas con el Fondo Monetario (unos 9.800 millones de dólares).
Al término de esta jornada, en la que también se reunió con la ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, Boudou consideró que la moratoria en el pago de la deuda argentina "es el último gran problema" que le queda a Argentina por resolver.
De la reunión mantenida con Lagarde, destacó que "tuvo que ver con que Francia va a ser la sede del G20 en 2011" y que su primera reunión ministerial será el próximo febrero.
Mantuvieron, además, un amplio intercambio "sobre lo que está pasando en la economía mundial, en el sistema monetario internacional, en Europa y en Latinoamérica", señaló.
Sobre todo, apuntó, se trató también de ver "hacia dónde imaginamos que va el mundo en el año 2011".
"Nadie tiene la bola de cristal, pero si hubiera alguna dificultad, quedaría encapsulada al sector financiero", afirmó.
Europa "está haciendo fuertes esfuerzos para acomodar la economía real, y poder tener una tasa de crecimiento sostenible en el tiempo", mientras que Latinoamérica "está trabajando en un nuevo proceso asociativo" para la profundización del comercio intra-latinoamericano, resaltó.
Destacó al respecto "la exitosa" relación mantenida con Brasil, pues, dijo, "es la primera vez que se sortea una crisis financiera internacional de la manera en que se sorteó en 2008-2009".
A veces "se pierde de vista, pero es un cambio cualitativo muy importante", es una novedad y debería "tener una inserción mayor en las discusiones de los bloques internacionales", subrayó.
"Ha habido una crisis fenomenal", que golpeó incluso a la economía estadounidense y de "países importantes de Europa, y nuestros países", Argentina, Brasil y el resto de la comunidad Latinoamericana "lo ha podido sortear razonablemente bien", subrayó.