El ministro brasileño de la Presidencia, Antonio Palocci, deberá acudir al Congreso para explicar el aumento experimentado por su patrimonio durante los últimos cuatro años, de acuerdo a una moción propuesta por la oposición y aprobada hoy.
La convocatoria fue autorizada en medio de un descuido de los parlamentarios de la base oficialista, que no percibieron que la mesa de la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados había propuesto votar el asunto y simplemente no lo hicieron.
De ese modo, los votos de la minoritaria oposición bastaron para que la convocatoria sea aprobada, aunque la comisión dejó pendiente la decisión sobre la fecha de la comparecencia de Palocci, que el Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff intentaba impedir para evitar un mayor desgaste del ministro.
La oposición sostiene que Palocci debe explicar el repentino aumento de su riqueza, que según el diario Folha de Sao Paulo se multiplicó 20 veces entre 2006 y 2010, período en que ejerció como diputado y mantuvo la empresa de consultoría económica y financiera Projeto, ahora dedicada sólo a administrar sus bienes.
Las dudas en torno a las actividades de Palocci han llevado al Ministerio Público a iniciar una investigación, en la que sobre todo se intentará determinar si en sus actividades privadas incurrió en tráfico de influencias u otros delitos tipificados en las leyes.
Palocci es uno de los hombres de más confianza de Rousseff y el año pasado, además de ser diputado y mantener su empresa, se desempeñó como coordinador de la campaña que la llevó a ganar las elecciones presidenciales.
Según informaciones obtenidas por la prensa local, precisamente 2010 fue el mejor año para la empresa de Palocci, que facturó entre junio y noviembre pasados cerca de 20 millones de reales (unos 12,5 millones de dólares).
Una de las intenciones de la oposición con la convocatoria al Congreso es que Palocci explique quiénes eran sus clientes y, en especial, si se trataba de empresas que tenían o tienen negocios con el Gobierno.
Sin embargo, portavoces de la firma Projeto ya han afirmado que eso es "imposible", pues en sus contratos figuran "cláusulas de confidencialidad" que impiden revelar ciertas informaciones, como los nombres de los clientes.
Palocci fue ministro de Hacienda en el Gobierno del padrino y antecesor de Rousseff, Luiz Inácio Lula da Silva, entre enero de 2003 y marzo de 2006, cuando dimitió en medio de acusaciones de corrupción por las que llegó a ser procesado y fue declarado inocente.
En una nota que difundió hace 15 días para explicar las actividades de su empresa, Palocci admitió que esa experiencia como ministro suponía un valor agregado en su trabajo de consultoría.
"En el mercado de capitales y otros sectores, haber pasado por el Ministerio de Hacienda o el Banco Central significa una experiencia única y le da un enorme valor a los profesionales", indicó Palocci, quien aseguró que su firma abandonó las funciones de consultoría a fines de 2010.