El ministro salvadoreño de Defensa, el general David Munguía Payés, aseguró hoy que la presencia de los militares en las calles para cooperar con la Policía en las labores de seguridad logró atajar los homicidios en el país.
"Hemos logrado contener esa espiral ascendente que traían los homicidios", sostuvo el titular de Defensa en una rueda de prensa, aunque expresó que no estarán satisfechos hasta lograr una baja "drástica" en las cifras de crímenes.
Munguía Payés indicó que a octubre del año pasado los homicidios mostraban una tendencia al alza y con el trabajo de militares y la Policía Nacional Civil (PNC) se logró "disminuir de una forma leve los índices" de entre 13 y 14 homicidios al día, a unos 11 casos.
No obstante, cifras de la Policía difundidas recientemente por la prensa local indicaron que entre el 1 de enero y el 12 de abril pasado se contabilizaron 1.222 muertes, una subida del 1,7 por ciento frente al mismo período de 2009 (1.201).
El presidente salvadoreño, Mauricio Funes, ordenó en noviembre pasado y por 180 días la salida de unos 2.500 soldados para apoyar a la Policía en labores de seguridad, en un intento de aplacar la ola de violencia y delincuencia que azota al país.
Funes confirmó hoy a periodistas que la Fuerza Armada "continuará apoyando" a la PNC, aunque anunció que la prórroga al decreto que autorizó la salida de los militares la oficializará el próximo 7 de mayo, en el marco de las celebraciones del Día del Soldado.
"No se puede negar y es evidente que si la Fuerza Armada no hubiera salido, la situación sería peor de la que estamos enfrentando", agregó el gobernante.
Munguía Payes consideró que la situación de violencia en el país "no se puede resolver de la noche a la mañana".
"Estoy ratificando la voluntad que tiene la institución armada de cumplir el mandato que nos dé el señor presidente de la República, y si este mandato es continuar apoyando a la Policía Nacional Civil nosotros estamos listos", añadió.
Unos 2.500 militares se sumaron el pasado 6 de noviembre a los entre 1.200 y 1.300 soldados que desde mediados de 2009 participaban en grupos conjuntos con la Policía para enfrentar la delincuencia.
Después de la guerra que vivió El Salvador entre 1980 y 1992 se limitó el actuar de los militares, en virtud de los acuerdos de paz, a los asuntos de defensa del territorio.