El misionero laico de origen italiano Alberto Bochi, condenado a un año de cárcel por el delito de lesiones en el periodista Antenor Peña y portar armas sin permiso, viajó a Milán, Italia, para atender a su anciana madre que está enferma.
El canal 12 de la televisión local informó hoy de que Bochi, que se considera un "perseguido político" del Gobierno de Daniel Ortega, fue condenado por el juez Celso Urbina por las lesiones leves que sufrió Peña, periodista del canal 4 de televisión, afín a la administración sandinista.
Bochi también fue condenado a otros seis meses de cárcel por el delito de tenencia ilegal de arma, pero en su contra el juez no dictó restricciones migratorias.
A pesar de la sentencia, Bochi solamente tenía que presentarse ante una autoridad judicial periódicamente, aunque a través de su defensor, Alberto Novoa, que apeló el fallo contra el italiano.
El misionero católico en encuentros con la prensa local sostuvo que el pasado 30 de julio pasó a bordo de un microbús por una rotonda céntrica de Managua, donde jóvenes opositores trataban de realizar un plantón antigubernamental.
Bochi aseguró que el microbús en que viajaba, y que era de su propiedad, fue apedreado por piquetes sandinistas, que también atacaron a los jóvenes, a los que impidieron realizar su movilización contra el Gobierno.
Inicialmente se informó de que Peña había sido herido de bala, pero el Instituto de Medicina Legal dictaminó que el periodista sufrió una herida en su pierna derecha con una arma contusa y no arma de fuego.
Bochi recordó que tras presentar una denuncia en la Fiscalía por los daños que tuvo su microbús, mas bien resultó acusado por esta institución por el delito de inducción de lesiones en perjuicio de Peña, que cubría el incidente en la céntrica rotonda de Managua.
El misionero ha reiterado que no agredió a Peña y que jamás ha portado ninguna clase de arma, por ser enemigo de la violencia debido a su condición de misionero.
Asimismo, no se ha explicado cómo se lesionó el periodista del medio pro sandinista.
Bochi, que desde hace 15 años ha realizado labores sociales en Ciudad Sandino, 10 kilómetros al Oeste de Managua, según la televisión local, dijo que no regresará a Nicaragua mientras esté firme la sentencia que dictó el juez Urbina.
El misionero nacionalizado nicaragüense trató de presentarse como candidato a alcalde de Ciudad Sandino del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), pero este colectivo perdió su personalidad legal por una resolución dictada por el Consejo Supremo Electoral (CSE).