El economista estadounidense Christopher Sims, Premio Nobel de Economía 2011, consideró hoy que "ningún mecanismo disciplinario a nivel de la eurozona habría podido evitar que España" tuviera problemas económicos.
Sims hizo este razonamiento, durante una entrevista con Efe, para explicar que una manera para que la zona euro salga de la grave crisis económica que padece es emprender algún tipo de integración fiscal, que tiene que ir "más allá de castigar a los países con grandes déficits".
Hasta ahora, "la mayoría de las conversaciones" sobre la unión fiscal europea han girado en torno a la cuestión de "ser más duros", opinó el economista.
En el caso de España, Christopher Sims dijo que, antes de esta crisis, "nadie habría dicho que había sido irresponsable y que tenía que ajustar sus políticas", y además se lo ponía de "ejemplo de país con buenas políticas".
En opinión del nuevo Premio Nobel, "ningún mecanismo disciplinario a nivel de la eurozona habría podido evitar que España entrara en dificultades" económicas, y agregó: "No creo que sea razonable decir que un país del cual todo el mundo pensaba que estaba haciendo buenas políticas, debería ser castigado" por tener un mal resultado.
Si los países quieren ver a la Unión Económica y Monetaria (UEM) "como una propuesta vencedora, tienen que mirarla -afirmó Sims-, no sólo como alguien que les va a castigar cuando las cosas vayan mal, sino que también les va a ayudar llegado el momento".
La austeridad fiscal "tiene que combinarse con algún tipo de transferencia de recursos de los ricos a los pobres en los momentos de estrés", defendió asimismo el laureado.
El economista de la Universidad de Princeton señaló, en relación con la eurozona, que "tendría que haber algún tipo de integración fiscal", así como una institución a nivel europeo que corresponda al Banco Central Europeo, la cual tenga autoridad para emitir bonos y competencia en materia de impuestos.
Dicha autoridad, señaló, debe contar con "legitimidad política", por lo que debería "ser criatura del Parlamento europeo o de otra institución democráticamente elegida".
El premio Nobel apuntó que otra parte de la solución para los problemas de la zona euro sería que el Banco Central Europeo empezara a ejercer su papel para poder realizar préstamos directamente a los países.
El profesor Sims (1942) ha sido laureado con el Premio Nobel de Economía de este año junto a su colega Thomas Sargent (1943) por "sus investigaciones empíricas sobre las causas y los efectos en la macroeconomía".
Aunque independientes, sus contribuciones -desarrolladas en las décadas de los setenta y los ochenta- son complementarias, y sus métodos son hoy herramientas "esenciales" en el análisis macroeconómico para investigadores y políticos, según la Real Academia de las Ciencias sueca.
La principal contribución de ambos es mostrar cómo las relaciones macroeconómicas causales pueden de hecho ser analizadas usando datos históricos, incluso en casos de relaciones recíprocas.
Sargent se ha centrado, sobre todo, en revelar los efectos de cambios sistemáticos en política económica, mientras que Sims lo ha hecho en mostrar cómo se extienden los "shocks" por la economía.
Ambos recibirán el próximo sábado el Premio Nobel de Economía en Estocolmo, junto al resto de los laureados en las diferentes disciplinas, y se repartirán un premio de 10 millones de coronas suecas (1,1 millones de euros).
Carmen Rodríguez