El coronel Sigifredo Ochoa pidió hoy su baja definitiva de la Fuerza Armada de El Salvador para no tener que ocupar el cargo para el que fue nombrado por el presidente del país, Mauricio Funes, porque cree que la designación es una maniobra para "acallar" sus críticas al Gobierno.
Ochoa encabezó una marcha hasta la sede de la Fuerza Armada (FAES) en protesta contra Funes, junto a decenas de dirigentes y militantes del partido opositor Alianza Republicana Nacionalista (ARENA, derecha), incluido su presidente, el exgobernante salvadoreño Alfredo Cristiani (1989-1994).
El militar, candidato a diputado por ARENA para las elecciones del 11 de marzo próximo, también presentó hoy una denuncia ante la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos después de interponer el martes un recurso de amparo en la Corte Suprema de Justicia por considerar que Funes viola sus derechos.
Ochoa también ha expresado su sorpresa porque Funes lo nombró el lunes en un cargo en la Comisión de Límites de la Cancillería, aunque en 2009 lo había destituido como embajador en Honduras por aceptar una condecoración del Gobierno de facto de Roberto Micheletti tras el golpe de Estado a Manuel Zelaya.
En situación de retiro desde hace 24 años, Ochoa declaró a los periodistas que pidió su baja definitiva de la FAES para no tener que ocupar el cargo en el que Funes lo designó, para lo cual éste había ordenado su pase al servicio activo, pues iba a ser representante del Ministerio de Defensa en la comisión.
"No voy a acatar la orden de ponerme un uniforme que no he pedido de nuevo ponerme", aparte de que "ya no me quedan los uniformes, salí de la Fuerza Armada hace 24 años", manifestó.
Además, "no voy a ir a la Cancillería a trabajar con gente que es de pensamiento ideológico distinto al mío", sentenció Ochoa, que admitió haberse presentado en la FAES para no incumplir el plazo requerido por la orden de Funes, que se cumplía hoy, y pidió su baja definitiva.
Funes, del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), la antigua guerrilla salvadoreña, anunció por sorpresa el nombramiento de Ochoa el lunes en la Casa Presidencial, tras tomar juramento al hasta entonces viceministro de Defensa, el general Francisco Salinas, como director de la Policía Nacional Civil.
La sorpresa se debió a que Ochoa criticó a Funes la semana pasada en declaraciones a la prensa por pedir la revisión de la historia militar salvadoreña, para evitar que se siga exaltando la figura de autores de violaciones de los derechos humanos durante la guerra civil (1980-1992).
"Cuando él expresó estas opiniones no era funcionario de este Gobierno; ahora que es funcionario de este Gobierno, sometido a la jerarquía militar y que yo paso a ser su comandante general, entonces él tiene que cuidar sus expresiones", advirtió Funes preguntado por la prensa si no era contradictorio nombrar a Ochoa.
Y sentenció: "Él se convierte en miembro de esta comisión porque así lo he ordenado yo".
Se está "tratando de acallar mi voz porque he sido crítico de las palabras del señor presidente", aseguró Ochoa en una de sus numerosas declaraciones a la prensa desde que el gobernante anunció su nombramiento, que ocupa amplios espacios en la prensa local.
"Me sorprende que el presidente hoy me esté nombrando, dado que en diciembre del año 2009 fui destituido precisamente por él como embajador de El Salvador en Honduras, cuando anunció que no era hombre de confianza", recordó el militar.
Funes, en efecto, dijo el 23 de diciembre de 2009 a la prensa: "El señor Ochoa Pérez no es una persona de mi confianza, ni del canciller (Hugo Martínez)".
Ochoa también sostiene que el nombramiento busca truncar su candidatura a diputado, posibilidad que el presidente del Tribunal Supremo Electoral, Eugenio Chicas, ya le avisó a ARENA para que busque un reemplazo.
Varios tertulianos de televisión y radio, para quienes este asunto resulta ser un buen bocado, creen que Ochoa ha mejorado su perfil político con la actitud de Funes, que el expresidente Cristiani consideró hoy como de "mucha prepotencia".
Luis Alfredo Martínez