El nuevo Gobierno peruano supone el regreso al mando del oficialista Apra


El mandatario de Perú, Alan García, presidió hoy el juramento del nuevo primer ministro del país, el hasta hoy presidente del Congreso Javier Velásquez Quesquén, y con el que regresa al Ejecutivo el oficialista Partido Aprista Peruano (PAP).


Velásquez Quesquén seguirá siendo presidente del Congreso hasta que se designe a su sucesor, aunque su mandato expiraba a fines de este mes.


Tras la etapa del anterior gabinete presidido por Yehude Simon, un político de trayectoria cercana a la izquierda y cuyo nombramiento por García buscaba una gestión más dialogante y social del Gobierno, el recién nombrado Velásquez Quesquén supone un regreso a un Gobierno más partidista.

 

Junto a Velásquez Quesquén, en el nuevo gabinete hay seis ministros miembros del Partido PAP, liderado por el presidente Alan García, lo que los deja claramente en mayoría en el Ejecutivo de 16 ministros.


El nuevo Gobierno supone también un intento por cerrar la crisis que se inició el 5 de junio cuando el operativo policial para reabrir una carretera en Bagua, en la selva peruana, que había sido tomada por indígenas en huelga, derivó en la muerte de 24 policías y 10 civiles.


Tras aquellos hechos el propio Simon no tardó en asegurar que presentaría la dimisión, aunque agregó que antes se ocuparía de devolver la tranquilidad a un país en el que los paros y las protestas se habían ido sumando por todo el territorio en los últimos meses.

 

Durante su último mes de gestión, el hasta hoy primer ministro se dedicó a viajar por todo Perú y a crear en cada foco de conflicto mesas de diálogo entre el Gobierno y los grupos que protestaban, y que iban desde nativos amazónicos a transportistas, agricultores y trabajadores mineros.


Fruto de este trabajo fue la derogación en el Congreso de dos de las leyes contra las que clamaban los indígenas de la selva, y tras lo que éstos decidieron deponer sus medidas de protesta.


Como prometió, Simon presentó oficialmente su carta de renuncia el pasado miércoles, un carta en la que reconoce su responsabilidad política en los hechos de Bagua.

 

La elección de Velásquez Quesquén supone un cambio en la estrategia de García: de una persona de reconocida vocación de diálogo que equilibraba la imagen del presidente ante la opinión pública, se pasa ahora a un hombre de partido que devuelva al Ejecutivo la autoridad perdida en los últimos meses.


El Presidente del Congreso, inscrito en las filas del Apra desde que cursaba derecho en la universidad de Lambayeque, es conocido por su mano dura al mando del parlamento peruano, como demuestra la suspensión de 120 días de siete congresistas del Partido Nacionalista de Perú por protestar al interior del hemiciclo.


A pesar de su distancia política, Simon y Velásquez Quesquén tienen un punto en común: el interés por la descentralización del país y un marcado toque regionalista, como demuestra la labor del presidente del Parlamento que potenció sesiones del Legislativo en el interior del país.

 

Entre los cambios al interior del gabinete destaca el esperado relevo en el Ministerio del Interior, cuya titular hasta hoy, Mercedes Cabanillas, también era señalada como una de las principales culpables de las muertes ocurridas en los sucesos de Bagua.


El nuevo titular de dicha cartera, el general Octavio Salazar es también un hombre cercano al PAP que ya ocupó de diciembre de 2007 a octubre de 2008 la dirección general de la Policía.


De los seis nuevos ministros, tres son cercanos al partido de García o militantes apristas; del mismo modo, la única ministra sale de una cartera para ingresar en otra, en concreto de Comercio Exterior a Producción es la también aprista Mercedes Aráoz.

El nuevo primer ministro, un hombre del partido de García de vocación regionalista

El nuevo primer ministro peruano, que hoy juró su cargo, es un hombre salido de las filas del Partido Aprista Peruano (PAP) del presidente Alan García y un convencido defensor del regionalismo.
Nacido el 12 de marzo de 1960 en el distrito de Ciudad Eten, a 22 kilómetros de la ciudad de Chiclayo (costa norte de Perú), Javier Velásquez Quesquén es abogado de profesión.
Su padre fue Genaro Velásquez Quesquén, quien trabajaba como distribuidor del diario La Tribuna (órgano del Partido Aprista, el partido con más implantación e historia del país) y su madre Olga Quesquén.
El hoy primer ministro se define como "moche de pura cepa" y su propio apellido "Quesquén" significa fuerza en el idioma sec, la lengua de la cultura Mochica, que tuvo su centro entre Lambayeque y Chiclayo.
Tras licenciarse en la facultad de derecho de la Universidad Nacional Pedro Ruis Gallo de Lambayeque, realizó una maestría en derecho constitucional en la Pontificia Universidad Católica de Lima. Igualmente, ha ejercido como profesor de Derecho Constitucional en la Universidad San Martín de Porres en Lima.
Como parte de su carrera profesional ocupó el cargo de Jefe Regional de Registros Públicos de la Región Nororiental del Marañón (en Chiclayo).
En el ámbito político, Velásquez Quesquén se encuentra ligado al PAP desde su etapa universitaria (se inscribió en el partido el 19 de mayo de 1980), donde llegó a ser el Secretario General del Comando Universitario Aprista de Lambayeque en 1986.
De ahí saltó a la Secretaría General del Comité Ejecutivo Departamental de Lambayeque en 1992, el mismo departamento por el que decidió postular al Congreso peruano en las elecciones de 1995, resultando elegido con 6.000 votos.
Durante aquella campaña electoral Velásquez Quesquén fue víctima el 12 de diciembre de 1994 de un atentado del grupo terrorista Sendero Luminoso, en el que resultó muerto uno de sus guardaespaldas y él herido de bala en la pierna izquierda.
En su primera legislatura como parlamentario integró las Comisión de Fiscalización, de Trabajo y de Seguridad.
En 2001, es reelegido como congresista por la región de Lambayeque y pasa a ejercer la Presidencia de la Comisión de Fiscalización y Contraloría, cargo para el que fue reelegido en 2002, 2003 y 2004.
Durante su gestión al frente de dicha comisión destacó con la investigación sobre la mujer del presidente Alejandro Toledo y primera dama, Eliane Karp.
En 2002, además, es designado como miembro titular del Consejo Directivo del Congreso de la República.
También formó parte de diferentes comisiones como las de Trabajo, Defensa del Consumidor y Constitución y Reglamento.
En 2006 vuelve a ser reelegido como congresista por la región de Lambayeque, obteniendo en esa ocasión el mayor número de votos de la región: 45.448.
Durante 2006 y 2007 se desempeña como vocero de la bancada aprista en el parlamento peruano, tras lo que se convierte en uno de los candidatos a la presidencia del Congreso para el periodo de sesiones 2008-2009.
Tras competir para el puesto con el opositor Victor Andrés García Belaunde, candidato del partido Alianza Parlamentaria, Velásquez Quesquén fue elegido como presidente del Congreso.
Durante su labor al frente del Parlamento destacó su trabajo en pro de la descentralización, promoviendo sesiones del Congreso en el interior del país y formando una mesa directiva del Legislativo en la que abundan representantes de diversas regiones de Perú.
Poco antes de finalizar su periodo como presidente del Parlamento, Velásquez Quesquén fue acusado por el diario local "Perú.21" de aumentar con 292 trabajadores el Congreso, contratando a muchos empleados afines a su persona y al Apra, acusación que negó en varias ocasiones.


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445003
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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