El presidente del gobernante Partido Nacional de Honduras, Ricardo Álvarez, calificó hoy de "neonazi" la nueva ley que penaliza la inmigración ilegal en el estado de Arizona (EE.UU.).
"No se puede excluir o discriminar a alguien por su color de piel, por sus rasgos físicos o porque provenga de los mayas", dijo el también alcalde de Tegucigalpa a periodistas.
"Esa ley sólo nos recuerda los peores tiempos de la época de Hitler", agregó el político hondureño.
En su opinión, esa ley, que también ha sido cuestionada por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y rechazada por varios países latinoamericanos "criminaliza el hecho de ser inmigrante", por lo que "merece la condena y la protesta pública".
Álvarez anunció que en un encuentro con los 298 alcaldes que se celebrará esta semana en La Ceiba, en el Caribe de Honduras, promoverá que en cada comunidad la población se manifieste en contra de la ley que penaliza la inmigración ilegal en Arizona.
Según fuentes oficiales, en Estados Unidos residen alrededor de un millón de hondureños, entre legales e indocumentados, que anualmente envían remesas por encima de los 3.000 millones de dólares, que representan la principal fuente de divisas del país.
El sábado pasado, el ministro de Relaciones Exteriores de Honduras, Mario Canahuati, afirmó que con la nueva ley que penaliza la inmigración ilegal en el estado de Arizona "están pisoteando" a los inmigrantes.
"Nos están pisoteando, están abusando de nuestra gente", dijo el canciller hondureño, quien considera que "lo que está sucediendo en Arizona no puede multiplicarse ni servir de modelo para otros países".