El dirigente opositor venezolano Leopoldo López denunció hoy en Brasil la "crítica situación" de los derechos humanos en su país, en el que aseguró que los poderes públicos han sido "colonizados" por el Gobierno del presidente Hugo Chávez.
López, de 40 años y líder del partido Voluntad Popular, se reunió hoy con el presidente del Senado y exjefe de Estado brasileño, José Sarney, a quien le planteó el "marco general de violaciones" de los derechos que, afirmó, sufren los venezolanos.
Según dijo a periodistas, en Venezuela hay "sindicalistas presos por protestar", "periodistas amenazados" y han sido cerrados medios de comunicación, así como hay "corrupción por todos lados" y una "absoluta arbitrariedad", todo lo cual configura un cuadro de "enorme deterioro democrático".
López aseguró que, de ese modo, Venezuela "no puede ser aprobada por la ONU", en alusión al informe que el Gobierno de Chávez deberá presentar mañana ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, en el marco del Examen Periódico Universal.
El excalcalde del acomodado municipio de Chacao declaró que, ante esa situación, "los venezolanos esperan contar con la comprensión" de los países vecinos y una visión de la integración que supere la economía y el comercio y se centre también en los derechos humanos.
López explicó que planteó en especial su caso y la posibilidad de que Venezuela desacate la decisión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH), que deja sin efecto la inhabilitación política que le fue aplicada en su país hace tres años.
En 2008, cuando se planteaba ser candidato a la Alcaldía de Caracas, las autoridades le impidieron ejercer o postular a cargos electivos por supuesto mal uso de dinero público.
López recurrió entonces ante la CorteIDH, que le respaldó y ordenó dejar sin efecto esas sanciones políticas, con lo que ahora participará en las primarias que la oposición ha convocado para el próximo 12 febrero para elegir un candidato que enfrente a Chávez en las presidenciales de octubre de 2012.
"Si la decisión de la CorteIDH no se respeta, Venezuela corre el riesgo de quedar excluida del sistema interamericano", manifestó el líder opositor, quien insistió en que ese mecanismo internacional le ha garantizado ser candidato "por justicia y por derecho".
Para concretar sus ambiciones de encabezar la fórmula opositora, López deberá ganar las internas convocadas por la Mesa de la Unidad, una plataforma integrada por adversarios de Chávez que van desde la derecha hasta la centroizquierda, que elegirá entre diez candidatos.
Pese a la variopinta constitución política de ese colectivo, el exalcalde insistió en que la oposición "está más unida que nunca" y en que tiene "reales posibilidades de vencer a Chávez en las urnas".
Como ejemplo de unidad, dijo que todos los partidos de la Mesa han acordado celebrar por vez primera esas primarias y respetar sus resultados, así han alcanzado un acuerdo de mínimos sobre las prioridades que deberá tener un eventual Gobierno.
Entre ellas, citó "sacar a Venezuela del estancamiento económico, superar la pobreza extrema, reducir la inseguridad, redemocratizar los poderes públicos" y poner la riqueza petrolera al servicio de la población y "no de intereses políticos o ideologías".
La entrevista con Sarney supuso la última actividad de López en Brasil, quien, tras viajar el lunes a Paraguay, el martes estuvo en la ciudad de Sao Paulo, donde se reunió con el expresidente Fernando Henrique Cardoso, y ayer visitó en Brasilia la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados.