La Asamblea Nacional de Cuba pidió hoy a todos los parlamentos del mundo que exijan al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que "cese su intervención" en Honduras y deje de prestar "apoyo militar" a los golpistas.
El documento fue aprobado de forma unánime por los 567 diputados presentes, incluido el presidente del país, general Raúl Castro, y convoca "a exigir al Gobierno de Estados Unidos que cese su intervención en Honduras, deje de prestar apoyo militar a los golpistas y retire de ese país a su Fuerza de Tareas".
La Asamblea demanda el "regreso incondicional" a su cargo del depuesto mandatario hondureño, Manuel Zelaya, al que reconoce como "único presidente legítimo y constitucional de Honduras".
Además, pide que el Congreso de Honduras sea excluido de las organizaciones parlamentarias internacionales y la interrupción de cualquier relación con legisladores comprometidos con el golpe.
La primera sesión ordinaria de la Asamblea Nacional en 2009, tercera desde que los actuales diputados fueron elegidos en enero de 2008, quedó inaugurada en La Habana en la mañana y está previsto que el general Castro la clausure en la tarde con un discurso al que no tendrá acceso la prensa extranjera acreditada en la isla.
Se espera que Castro ofrezca detalles sobre las medidas "difíciles y nada gratas" que anunció semana para hacer frente a la crítica situación económica de la isla.
Junto a Raúl Castro estaba la silla vacía de su hermano mayor Fidel, como es habitual desde que en julio de 2006 el líder cubano enfermó, cedió la Presidencia y dejó de aparecer en público.
La Asamblea también aprobó hoy un llamamiento de apoyo a cinco agentes cubanos condenados en Estados Unidos por espionaje y conspiración, tras rechazar la Corte Suprema norteamericana, en junio pasado, la apelación para revisar el caso.
Los parlamentarios cubanos dicen que ahora el proceso legal entra en "una nueva fase en la que es mayor la responsabilidad de la administración y específicamente la del presidente Obama", a quien atribuyen "la facultad constitucional y la obligación moral de hacer justicia" y disponer que sean retirados los cargos.
El Gobierno de La Habana admite que los cinco eran agentes, pero afirma que buscaban impedir actos terroristas contra Cuba y no representaban una amenaza para la seguridad de Estados Unidos.
Se prevé que la Asamblea discuta y apruebe en las próximas horas una ley que crea la Contraloría General de la República.