El Parlamento de Honduras ratifica la salida de la ALBA


El Congreso Nacional de Honduras ratificó hoy la salida del país de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA), impulsada en diciembre pasado por el presidente de facto, Roberto Micheletti.


El decreto ejecutivo enviado por Micheletti fue ratificado por la mayoría del Congreso, de 128 escaños, con el voto en contra de los cinco diputados del partido Unificación Democrática (UD, izquierda) y del legislador Toribio Aguilera, del Partido Innovación y Unidad-Socialdemócrata (PINU-SD), informó una fuente parlamentaria.


Micheletti acordó la salida de la ALBA en una reunión del Consejo de Ministros celebrada el 15 de diciembre y al día siguiente mandó el decreto al Congreso para su ratificación.

 

El ministro de la Presidencia, Rafael Pineda, subrayó en ese entonces que la retirada de la ALBA no implicaba suspender relaciones comerciales con los países que integran esa iniciativa, que lidera el presidente de Venezuela, Hugo Chávez.


En ese sentido, según Pineda, se mantendrán las relaciones con Petrocaribe, una alianza que permitió que durante la Administración de Manuel Zelaya, derrocado el 28 de junio pasado, Honduras comenzara a comprar combustibles a Venezuela a crédito, además de recibir cooperación para diversos proyectos sociales.


Pineda explicó que la decisión de denunciar el tratado de adhesión a la ALBA se tomó porque "algunos países de esa organización no han tenido (hacia Honduras) el trato respetuoso que corresponde a un país".

 

Venezuela incluso "amenazó con invadir a Honduras" tras la destitución de Zelaya, dijo Pineda.


Sectores políticos y empresarios se opusieron en 2008 a la adhesión de Honduras a la ALBA por considerar que Zelaya estaba llevando al país al "Socialismo del siglo XXI" que promueve Chávez.


Los países miembros de la ALBA, al igual que la mayoría de la comunidad internacional, no reconocen al régimen de facto de Micheletti, ni las elecciones que se celebraron el 29 de noviembre pasado que dieron el triunfo a Porfirio Lobo, del opositor Partido Nacional.

 

Honduras se adhirió a la ALBA el 25 de agosto de 2008 en una ceremonia que se celebró en Tegucigalpa, donde Chávez calificó de "pitiyanquis" a los sectores que se oponían a la integración del país centroamericano a esa iniciativa.


La adhesión a la ALBA fue ratificada el 9 de octubre del año pasado por el Parlamento hondureño, entonces presidido por Micheletti.


La ALBA también está integrada por Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua, Venezuela, Dominica, Antigua y Barbuda, y San Vicente y las Granadinas. EFE

 

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La ALBA pierde a Honduras luego de que el Congreso hondureño ratificara su salida

La Alianza Bolivariana para las Américas, ALBA, se quedó hoy sin uno de sus miembros, luego de que el Congreso Nacional de Honduras ratificó la salida del país del organismo liderado por el presidente venezolano, Hugo Chávez.
Según una fuente parlamentaria, el decreto ejecutivo enviado por el gobernante de facto Roberto Micheletti fue avalado por la mayoría del Congreso, de 128 escaños.
En una reunión del Consejo de Ministros celebrada el 15 de diciembre pasado, Micheletti acordó la salida de Honduras de la ALBA y al día siguiente mandó el decreto al Congreso para su confirmación.
La decisión de denunciar el tratado de adhesión a la ALBA se tomó porque "algunos países de esa organización no han tenido (hacia Honduras) el trato respetuoso que corresponde a un país", aseguró este martes el ministro de la Presidencia hondureña, Rafael Pineda.
Venezuela, incluso, "amenazó con invadir a Honduras" tras el golpe de Estado a Manuel Zelaya el pasado 28 de junio, precisó.
Los países miembros de la ALBA, al igual que la mayoría de la comunidad internacional, no reconocen al régimen de facto de Micheletti, ni las elecciones que se celebraron el 29 de noviembre pasado, que dieron el triunfo a Porfirio Lobo, del opositor Partido Nacional.
Honduras se adhirió a la ALBA el 25 de agosto de 2008 en una ceremonia que se celebró en Tegucigalpa, donde Chávez calificó de "pitiyanquis" a los sectores que se oponían a la integración del país centroamericano a esa iniciativa.
La adhesión a la ALBA fue ratificada el 9 de octubre de ese mismo año por el Parlamento hondureño, entonces presidido por Micheletti.
Tras la salida de Honduras, la ALBA queda integrada por Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua, Venezuela, Dominica, Antigua y Barbuda y San Vicente y las Granadinas.
La Alianza Bolivariana para las Américas es una iniciativa promovida por Venezuela para una "integración" de Latinoamérica y el Caribe, con énfasis, según sus impulsores, en el desarrollo humano.
La ALBA fue presentada por primera vez en diciembre de 2001 por el presidente Chávez durante la III Cumbre de la Asociación de Estados del Caribe como una alternativa al Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA) impulsada entonces por EE.UU.
Las "líneas estratégicas" de esta iniciativa fueron definidas por Chávez y el dirigente cubano Fidel Castro en una declaración conjunta que se firmó en La Habana el 14 de diciembre de 2004.
Los primeros en sumarse a esta alternativa fueron Bolivia, en 2006, y Nicaragua y Dominica, en 2007.
En las cumbres participan como observadores Paraguay y Granada.
La ALBA defiende la idea de que "el comercio y la inversión no deben ser fines en sí mismos sino instrumentos para alcanzar un desarrollo justo y sustentable", con base en los principios de justicia, solidaridad, equidad, cooperación, complementariedad y respeto a la soberanía y a la autodeterminación de los pueblos.
En este sentido, impulsa la efectiva participación del Estado como regulador y coordinador de la actividad económica, un trato especial y diferenciado de cada país dependiendo de sus particularidades y la complementariedad y cooperación económica en lugar de la competencia.
La ALBA, cuyo nombre inicial fue Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, promueve un "Fondo de Emergencia Social" y un banco con aportaciones de los países para paliar la pobreza.
El organismo impulsa el desarrollo de infraestructuras para interconectar a los países de la región, así como una integración energética que asegure un suministro estable a las naciones latinoamericanas y caribeñas.
En el ámbito internacional, la iniciativa propone la concertación de posiciones en el terreno multilateral y en los procesos de negociación de todo tipo con países y bloques de otras regiones, y la lucha por la democratización y la transparencia en organismos mundiales, especialmente en Naciones Unidas y sus órganos.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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