El Parlamento nicaragüense concedió hoy una amnistía al misionero laico de origen italiano Alberto Boschi, perteneciente a un partido de la oposición condenado a un año de prisión por ocasionar lesiones leves a un ex periodista oficialista y por tenencia ilegal de armas.
La ley de amnistía a favor de Boschi, calificada como un "error jurídico" por el oficialismo, fue aprobada por 57 votos a favor, tres en contra y 26 abstenciones.
Con el visto bueno del Parlamento a la ley, automáticamente entra en vigor esa amnistía propuesta por los legisladores del opositor Movimiento Renovador Sandinista (MRS), colectivo al que pertenece el misionero, que recobró así sus derechos civiles y políticos.
Boschi fue condenado a un año de prisión el 27 de noviembre de 2008, sentencia que fue ratificada el 28 de enero de este año, como autor de las lesiones leves que sufrió Antenor Peña, un ex reportero del oficialista Canal 4 de la televisión local, y por tenencia ilegal de armas.
Los hechos, durante los que Peña sufrió una lesión en su pierna derecha, ocurrieron el 30 de julio de 2008 en una céntrica rotonda de Managua cuando unos seguidores del presidente Daniel Ortega impidieron a un grupo de jóvenes opositores protestar frente a vallas publicitarias del Ejecutivo.
En esa ocasión se registró un enfrentamiento entre opositores y seguidores de Ortega en el que Boschi, nacionalizado nicaragüense, asegura no haber participado.
Los legisladores de la oposición destacaron la vocación altruista de Boschi, que aspiraba a la alcaldía de Ciudad Sandino por el MRS en los comicios municipales de 2008, hasta que en junio de ese año le fue retirada la personalidad jurídica a este partido por violar sus estatutos internos, con lo que no compitió en esa contienda.
Según el diputado suplente Hugo Torres, disidente sandinista, la condena a Boschi representaba "el caso emblemático por excelencia de persecución política en Nicaragua", lo cual fue rechazado por los sandinistas oficialistas, que consideran ese caso como de delincuencia común.
"Su pecado fue identificarse con una bandera política, porque se le acusó de un delito que nunca existió y de portar un arma de fuego que nadie vio", sostuvo Torres, que afirmó que el misionero tuvo que huir a Italia tras esa condena.