El Parlamento nicaragüense reinició hoy sus sesiones plenarias tras una semana de parálisis por la protesta de la oposición ante un fallo dictado por la Corte Suprema de Justicia (CSJ) que allana el camino a la reelección del presidente, Daniel Ortega.
La plenaria contó con 88 de los 92 diputados que integran la Asamblea Legislativa, dijo ante el pleno el primer secretario del Parlamento, el liberal opositor Wilfredo Navarro.
La oposición se había negado a formar quórum la semana pasada por la negativa del oficialismo a dar trámite a un proyecto de ley para declarar nula la sentencia de la CSJ, que declaró inaplicable un artículo de la Constitución que impide la reelección presidencial continua y limita a dos el máximo de mandatos.
Ese fallo fue dictado el 19 de octubre pasado de manera expedita por seis jueces sandinistas, tras sustituir a tres magistrados opositores con suplentes afines al Gobierno.
La directiva parlamentaria acordó en su última reunión, el miércoles pasado, dejar fuera de agenda ese proyecto de ley, lo que la oposición aceptó a cambio de imponer la agenda legislativa del pleno.
En la sesión plenaria de hoy la directiva parlamentaria envió a la Comisión de Justicia un proyecto de ley para declarar nulos los resultados de las elecciones municipales de 2008, tras casi un año de bloqueo de la propuesta.
La proposición de anular los comicios municipales de 2008, ganados por los sandinistas y calificados de fraudulentas por la oposición, fue sustentada por el bloque opositor en el Parlamento, que reúne a 44 de los 92 diputados.
El presidente de la Comisión de Justicia, José Pallais, dijo a Efe que convocará a sus doce integrantes la próxima semana para discutir el asunto.
El Congreso también aprobó hoy por unanimidad una resolución en la que afirma que la cooperación que Venezuela ha dado a Nicaragua desde 2007, cuando asumió Ortega la Presidencia, calculada en 600 millones de dólares, no tiene la calificación de deuda pública si no ha sido canalizada a través del organismo legislativo.