El Parlamento de Guatemala concluyó oficialmente hoy sus actividades del año 2009 sin aprobar la reforma fiscal impulsada por el Gobierno de Álvaro Colom para financiar el presupuestos del próximo año.
El presidente del Parlamento, Roberto Alejos, del oficialista partido Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), dijo a periodistas que la Comisión Permanente acordó "dar por concluidas las actividades de 2009", debido la negativa de los partidos de oposición a apoyar la reforma fiscal.
"Tendremos que retomar este asunto hasta en enero, cuando volvamos del descanso de fin de año", señaló Alejos.
Los bloques opositores del Partido Patriota y Libertad Democrática Renovada lograron impedir que el pleno del Legislativo conociera la iniciativa de la reforma fiscal para su discusión y aprobación con diversas acciones, entre ellas una prolongada interpelación al ministro de Finanzas, Juan Alberto Fuentes,
El presidente Colom, en declaraciones a periodistas, lamentó hoy la "actitud de los politiqueros" que obstaculizaron la aprobación de la reforma antes de la conclusión del año, pero aseguró que "la reforma va porque va".
El mandatario aseguró que su Gobierno tienes varios planes alternativos a la reforma fiscal para hacer frente a la crisis financiera que afrontará el Estado el próximo año debido a la falta de recursos, pero insistió en que su propuesta será aprobada "sí o sí" el próximo mes.
La propuesta del Gobierno establece la creación de un impuesto de dos centavos de dólar por minuto para telefonía móvil, así como el incremento del 1 al 2 por ciento del Impuesto de Solidaridad, y del 5 al 6 por ciento el de la Renta.
Con esta iniciativa, el Ejecutivo contempla aumentar la recaudación tributaria en unos 3.200 millones de quetzales (385,42 millones de dólares) en 2010.
La carga tributaria de Guatemala, de un 9,9 por ciento en relación al Producto Interno Bruto (PIB), es una de las más bajas de América Latina, según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).