El Parlamento de Portugal aprobó hoy los duros presupuestos del Estado para 2012, con los que espera cumplir las exigencias del rescate financiero que obtuvo en mayo gracias a la mayoría absoluta del Gobierno conservador.
El Partido Socialista, principal grupo de la oposición tras perder las elecciones anticipadas de junio pasado, se abstuvo en la votación y las tres formaciones de la izquierda marxista rechazaron la propuesta en medio de fuertes críticas a su impacto social y a la recesión y desempleo que puede generar.
Los presupuestos recogen fuertes recortes del gasto e inversión del Estado, rebajas de salarios para funcionarios y pensionistas, que en muchos casos perderán una o dos de sus pagas extra, y aumentos generalizados de impuestos que en el caso del IVA pasará del 13 al 23 por ciento en diversos servicios y alimentos.