Los contratos de petróleo de Texas para entrega en enero bajaron hoy un 6,5 por ciento y terminaron a 33,87 dólares el barril, el precio más bajo desde febrero de 2004, mientras persiste la inquietud por un descenso mayor de demanda.
Al concluir la sesión en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), el valor de esos contratos se reducía en 2,35 dólares y extendían así el descenso por sexta sesión consecutiva.