El Organismo Judicial (OJ) de Guatemala inició hoy una campaña para prevenir los casos de linchamientos en este país, en donde han muerto quemados y vapuleados más de 300 supuestos delincuentes desde 1996.
Con esta iniciativa, bajo el lema "Ama la vida, no la destruyas", el OJ, que representa al Poder Judicial, busca sensibilizar y crear conciencia en la población acerca del delito que se comete al hacer justicia por propia mano, explicó el presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Rubén Higueros.
Los linchamientos en ningún caso constituyen una expresión de justicia, por lo que las comunidades deben inclinarse por fortalecer el sistema y entregar a los supuestos delincuentes que capturan, manifestó Virginia Hernández, de la Comisión Nacional de Prevención de Linchamientos.
Según Higueros, la campaña incluirá anuncios en radio y televisión, talleres para dar información a la población de cómo pueden apoyar a los jueces y la creación de redes de alerta temprana en prevención de los linchamientos.
El fenómeno social de los ajusticiamientos por mano propia se incrementó tras las finalización del conflicto armado interno en Guatemala en 1996, luego de 36 años de guerra civil que dejó un saldo de 200.000 víctimas, entre muertos y desaparecidos.
La falta de seguridad y la ineficacia del sistema de justicia han hecho que las comunidades, principalmente en las poblaciones indígenas y en regiones apartadas del país, se perpetren este tipo de actos.
"Los linchamientos no son más que la respuesta de una población desesperada por la fuerte ola de criminalidad en el país y la falta de seguridad", aseguró hoy un dirigente del Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), que aglutina a familiares de víctimas de la pasada guerra.
Desde 1996 a la fecha se han registrado más de 700 intentos de linchamiento, de los que unos 300 terminaron con el fallecimiento de las víctimas, vapuleadas y quemadas por las turbas.
Según el GAM, en 2008 se registraron en Guatemala un centenar de intentos de linchamiento, de los que diez terminaron con la muerte de los presuntos delincuentes, mientras que sólo en enero pasado hubo 21 con un resultado de dos muertes.
Estos dos últimos homicidios se registraron el pasado viernes en una comunidad del departamento noroccidental de Huehuetenango, según la policía.
La policía informó de que dos supuestos miembros de una banda que realizaba extorsiones a comerciantes de Colotenango fueron arrebatados a las fuerzas de seguridad por un millar de vecinos, que los vapulearon y quemaron vivos el campo de fútbol de esa comunidad.