El presidente de Bolivia, Evo Morales, prosiguió hoy la campaña de lucha contra el dengue en la amazónica región de Pando (norte) donde fumigó personalmente algunas zonas para eliminar los criaderos del mosquito que transmite esta enfermedad.
En las últimas semanas el presidente boliviano ha encabezado una campaña de concienciación ciudadana en las regiones bolivianas más afectadas por la epidemia para combatir esta enfermedad que transmite el mosquito "aedes aegypti".
Desde primeros de año 22 personas han muerto por dengue hemorrágico, la variante mortal de la enfermedad, y 42.500 han sido infectadas.
Recién llegado de su viaje a Viena (Austria), Morales se desplazó hoy a Cobija, la capital de Pando, donde reclamó el "compromiso firme" de las familias para combatir la enfermedad, informó la agencia estatal ABI.
Allí recordó que el mosquito transmisor de la enfermedad "viene de la basura y la basura es responsabilidad fundamental del Gobierno municipal, del Gobierno nacional, de las prefecturas y de todas las autoridades, pero principalmente responsabilidad de cada familia, en cada casa, del padre, de la madre".
Esta es la peor epidemia de dengue de los últimos 20 años en Bolivia y supera en gravedad a la sufrida en 2007 en Paraguay, donde hubo 27.000 infectados y 17 fallecidos.
El Ejecutivo boliviano ha recibido ayuda económica, técnica y material de Venezuela, Brasil, Colombia, Cuba, Argentina, así como de varios países europeos, para luchar contra esta enfermedad, que provoca fiebres altas, dolor de cabeza, vómitos y erupciones en la piel.
El dengue hemorrágico, la variante mortal de la enfermedad, se suele presentar cuando una persona es infectada por segunda vez por el mosquito "aedes aegypti" y puede ser mortal.