El presidente de Guatemala, Álvaro Colom, defendió hoy la ampliación del contrato petrolero a una empresa francesa pese al rechazo de tres de sus ministros y las críticas de las organizaciones ecologistas.
Durante su programa radiofónico "Despacho Presidencial" de hoy, Colom explicó que con el nuevo contrato, que se amplió por 15 años más, el Estado tendrá una participación del 50 por ciento en la empresa "Perenco" que extrae crudo en el Parque Nacional Laguna del Tigre, en el departamento norteño de Petén.
Según el mandatario, en el anterior contrato, de 25 años, que se inició en 1985, la participación del Estado era del 41 por ciento.
Además, el jefe de Estado sostuvo que con la ampliación también se incrementarán los beneficios que recibirá el Estado de 666 millones de quetzales anuales (83,25 millones de dólares) a 1.295 millones de quetzales (161,87 millones de dólares).
Colom también manifestó que el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap), responsable de vigilar las reservas naturales en Petén, fronterizo con México y Belice, recibirá más recursos bajo los nuevos términos del contrato.
Con el anterior contrato el Conap recibía 2,25 millones de dólares y ahora se le entregarán 5 millones de dólares, señaló.
El presidente anunció, además, que en un plazo de 45 días comenzará a operar el Batallón Verde del Ejército, el cual vigilará las áreas protegidas de la biosfera maya con seis destacamentos que se instalarán en Petén.
Colom justificó que el contrato fue prorrogado con el voto a favor de diez de sus trece ministros de Estado.
Los que se opusieron por considerarlo improcedente por poner en peligro la protección de los recursos naturales fueron los ministros del Interior, Carlos Menocal; Cultura, Jerónimo Lancerio, y Ambiente, Luis Ferraté.
"Fueron diez votos contra tres, en cualquier estadio todos sabemos que esa fue una goleada", anotó, pero aclaró que si el número de votos en contra hubiera sido mayor, la decisión fuera otra.
El presidente dijo: "nada me garantizaba que detener la extracción petrolera salvaría la Laguna del Tigre" y reiteró que con el nuevo contrato se garantizan mayores ingresos para la inversión en la protección de la selva.
"Después de un año de análisis ninguna propuesta, ninguna voz, me garantizaba que el detener la extracción petrolera iba a salvar la laguna del Tigre", sostuvo.
Sin embargo, las organizaciones ambientales y las universidades de San Carlos (estatal) y Landivar (privada), entre otras, han rechazado la ampliación del contrato y anunciaron ayer medidas legales para revertir la decisión presidencial.
El abogado del Centro de Acción Legal Ambiental Social (Calas), Rafael Maldonado aseguró ayer que fue "una irresponsabilidad" del Gobierno el haber prorrogado el contrato debido a los daños ecológicos que provoca la explotación del crudo en la reserva natural.
En una carta divulgada la semana pasada por la prensa local, un grupo de diputados alemanes propuso al Gobierno de Guatemala la creación de un millonario fondo compensatorio a cambio de que no ampliara el contrato.
Ese fondo, según los alemanes, sería apoyado por su país y la comunidad internacional.