El presidente de Ecuador, Rafael Correa, descartó hoy que prevea aplicar un "paquetazo económico" que perjudique a los pobres para afrontar eventuales efectos de la crisis financiera internacional en su país.
Correa anotó que el "principal peligro" que observa ahora es que por la caída del envío de remesas, de las exportaciones no petroleras y del precio del barril de crudo se pueda tener una crisis de balanza de pagos, que es "muy difícil" de controlar para un país sin moneda propia.
Ecuador dejó su moneda en el año 2000 cuando se embarcó en el esquema de la dolarización y adoptó la divisa estadounidense como patrón de intercambio.
"Al final de la próxima semana anunciaremos el paquete de medidas para responder en algo a la crisis financiera mundial", dijo el gobernante en su informe semanal de labores.
Se trata de un "paquete que no va a ser un paquetazo para los pobres como siempre se acostumbraba", aclaró no obstante Correa al asegurar que ese tipo de medidas solían aplicarlas gobiernos neoliberales.
"Nosotros no vamos a hacer nunca medidas que aumentan la pobreza del pueblo ecuatoriano", indicó al apuntar que se aprovechará "la crisis para hacer cambios estructurales para no seguir siendo chantajeados por ciertos empresarios, que las ganancias las privatizan y las pérdidas las socializan".
Pese a ello, el jefe de Estado aseguró que la próxima semana se reunirá con empresarios para adoptar medidas en favor del sector ante los posibles efectos de la crisis, aunque les llamó la atención por no haber previsto mecanismos para afrontar también por su cuenta la situación.
Por otra parte, adelantó que se "ajustarán cuentas con empresarios que no pagaron impuestos y con cierto sector financiero que manda su plata (dinero) fuera del país", afectando al ahorro nacional.
"Vamos a tomar medidas para que venga esa plata al país. Ya basta que nuestros ahorros que, con tanto esfuerzo logramos, sirvan para financiar a Miami, a Estados Unidos", subrayó Correa.