El presidente del Banco Central de Brasil, Henrique Meirelles, manifestó hoy en Nueva York que aún no ha decidido si optará a un cargo público en las próximas elecciones de su país y aseguró que, de momento, está centrado en su labor al frente de esa entidad.
"En el momento en que tome una decisión lo anunciaré de inmediato, porque es algo que tiene que conocerse", manifestó Meirelles después de disertar sobre el panorama económico brasileño en un acto organizado en Nueva York por la Cámara de Comercio Brasileño-Americana.
En Brasil hay expectación en torno al futuro del presidente del banco emisor desde enero de 2003 y a su posible incorporación a la política en los próximos meses.
Meirelles se afilió el año pasado al mayoritario Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que es el principal aliado en el Gobierno del Partido de los Trabajadores (PT), del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
"El compromiso que tengo con el presidente Lula y con la sociedad brasileña es que estaré totalmente centrado en el Banco Central mientras esté aquí", explicó.
Ello "puede significar hasta comienzos de abril, si decidido optar a un cargo público, o hasta finales de diciembre, si la decisión es no hacerlo", manifestó Meirelles, quien ya ha dicho en ocasiones anteriores que la decisión la tomaría a finales de este mes de marzo.
En cuanto a la evolución y a las perspectivas de la economía brasileña, recordó que las proyecciones son de un crecimiento del 5,8% del Producto Interior Bruto (PIB) este año, frente al avance medio del 3,1% que se prevé en otras economías emergentes, excluidas China e India, y a la subida del 0,2% que la entidad calcula que Brasil registró en 2009.
También resaltó la tendencia alcista que han seguido las reservas en moneda extranjera de su país en los últimos años, que alcanzaban los 205.100 millones de dólares en 2008 y que a comienzos de este mes llegaban a 241.700 millones.
En cuanto a la inversión extranjera directa, Meirelles aseguró que "está regresando a Brasil" y, según sus cálculos, este año alcanzará los 45.000 millones de dólares, un nivel similar al de 2008 y sensiblemente mayor que los 26.000 millones de 2009.
Meirelles subrayó que en los últimos años Brasil ha logrado una economía "estable" y puso como ejemplo, entre otras variables, la evolución de la inflación, "que ha estado dentro de los objetivos" y este año se situará, según el consenso del mercado, en el 4,91%.
También destacó la evolución favorable que ha seguido el nivel de deuda pública neta respecto del PIB, que ha mostrado una trayectoria descendente desde 2002 y que rondará el 41,7% este año, así como los signos positivos que emanan del mercado laboral, la producción industrial o la confianza empresarial.
Meirelles concluyó su intervención aludiendo al crecimiento que ha registrado la clase media en su país, de la que ya forman parte 31 millones de brasileños, el 53% de la población, y aseguró que la economía brasileña "es más predecible" que en el pasado.