El primer ministro canadiense, Stephen Harper, mantuvo hoy una conversación telefónica con su homólogo neozelandés, John Key, para ofrecerle sus condolencias por las muertes causadas por el terremoto que sacudió hoy ese país, informaron fuentes oficiales.
El portavoz de Harper, Dimitri Soudas, explicó que Canadá también ofreció cualquier tipo de ayuda que las autoridades neozelandesas puedan necesitar en sus esfuerzos para asistir a la población afectada.
Un sismo de 6,3 grados en la escala abierta de Richter causó hoy al menos 65 muertes en Nueva Zelanda y dejó a varios centenares de personas atrapadas entre los escombros de los edificios derruidos.
Varios edificios de Christchurch, la segunda ciudad del país y donde residen unas 400.000 personas, se incendiaron, mientras la mayor parte de la población se encontraba sin suministro eléctrico e incomunicada con el exterior debido a las averías registradas en los sistemas de telefonía fija y también móvil.
Harper reveló hoy durante una rueda de prensa que su esposa, Laureen, vivió en Christchurch cuando era pequeña y que estaban intentando contactar a sus amigos.
"En mí nombre, el de Laureen y el de todos los canadienses, extiendo mis más sinceras simpatías a aquellos que han perdido seres queridos en el devastador terremoto que ha golpeado Christchurch", señaló Harper en un comunicado.