El primer ministro, el Yorgos Papandréu, ha cedido hoy el poder para permitir la formación de un gobierno de coalición entre socialistas y conservadores con un mandato limitado y tras alcanzar un acuerdo que deberá aún ser ultimado mañana.
"Papandréu ha declarado que no liderará el nuevo gobierno", señaló la Presidencia del país en un comunicado publicado tras finalizar en Atenas una reunión entre Papandréu y el líder de la conservadora Nueva Democracia (ND), Antonis Samarás, con el presidente heleno, Carolos Papulias.
La dimisión del líder del gobernante Movimiento Socialista Panhelénico (PASOK) no sorprendió a última hora del domingo porque ya previamente Samarás había supeditado la participación de su formación en una alianza de gobierno a la dimisión del líder del Movimiento Socialista Panhelénico (PASOK), y Papandréu se mostró dispuesto a ceder el poder.
"He repetido muchas veces y lo vuelvo a repetir que no me interesa permanecer en ese esquema (gubernamental), como primer ministro", había insistido Papandréu horas antes, en una dramática reunión extraordinaria del Consejo de Ministros.
Así, los dos lideres han acordado "formar un Gobierno de cohesión que lleve a inmediatas elecciones tras aprobar el acuerdo del 26 de octubre", dice la nota.
El comunicado presidencial, repartido al centenar de periodistas que estaban a la espera del humo blanco en las afueras del Palacio Presidencial, precisa que ambos líderes han acordado "formar un Gobierno de cohesión que lleve a inmediatas elecciones tras aprobar el acuerdo del 26 de octubre", dice la nota.
Papandréu y Samarás volverán a reunirse mañana para los detalles "de la determinación de las obligaciones y la implementación del acuerdo del 26 de octubre y sobre el tiempo que se requiere", añadió el comunicado.
Además, se espera una reunión con otros políticos para determinar la composición del nuevo gabinete y quien será el primer ministro, mientras la prensa baraja varios nombres, entre ellos el de Lucas Papademos, ex vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE).
El nuevo gabinete tiene por delante la urgente tarea de adoptar los acuerdos alcanzados en Bruselas con la zona del euro a fines de octubre en Bruselas, que incluye una quita del 50% (100.000 millones de euros) de la enorme deuda griega, y un nuevo rescate financiero por 130.000 millones de euros hasta 2014.
La condición para esa ayuda externa son nuevas medidas de austeridad y dolorosas reformas.
Se espera que altos oficiales de ambos partidos celebren esta noche consultas sobre los compromisos del nuevo gobierno y que el ministro de Finanzas en funciones, Evangelos Venizelos, represente mañana a Grecia en la reunión del Eurogrupo y que mantenga tanto el cargo de ministro como el de vicepresidente en el nuevo gobierno.
Sólo después de que queden claro todos los detalles, podrá fijarse la fecha de las elecciones anticipadas, que ND pedía lo antes posible, para principios de diciembre, mientras que el PASOK abogaba por una fecha posterior a febrero de 2012.
Antes del comicios, Grecia, para evitar una quiebra y la salida del euro, debe aprobar los Presupuestos estatales de 2012, cobrar un tramo crediticio de 8.000 millones de euros a mediados de diciembre y recibir unos 20.000 millones de euros del nuevo rescate hacia febrero.
El Partido Comunista KKE y la Coalición de Izquierdas (Syriza), ambos opositores y minoritarios con 21 y 9 escaños, respectivamente, han pedido elecciones inmediatas.
Una vez concluidas todas las negociaciones, el Parlamento debe de dar el voto de confianza al nuevo Gobierno, con un mínimo de 151 votos a favor.
Adriana Flores Bórquez
Papandréu cede el poder tras fracasar en su intento de imponer austeridad
Tras varias sesiones con el presidente de la República helena, Carolos Papulias, y un encuentro a tres con el líder de la oposición conservadora, Antonis Samarás, el primer ministro llegó hoy a un acuerdo para formar un Gobierno de gran coalición, que él ya no liderará y cuya composición se conocerá el lunes.
Después de sorprender y consternar al mundo con el anuncio de un referéndum nacional sobre el rescate internacional para su país, Grecia ha vivido una semana de máxima tensión y confusión acerca del futuro de su gobierno, con crecientes voces pidiendo la dimisión de Papandréu.
El primer ministro se mostró dispuesto a ceder el poder tras sobrevivir el viernes a duras penas un ajustado voto de confianza en el Parlamento.
Para lograrlo, el jefe del Gobierno prometió formar un Gobierno que pueda aprobar con una amplia mayoría parlamentaria las impopulares medidas de austeridad que conlleva el último rescate pactado con los socios europeos a fines de octubre en Bruselas.
Sólo bajo esa promesa consiguió recuperar el apoyo de varios disidentes del grupo parlamentario de su Movimiento Socialista Panhelénico (Pasok), que le dio sus 153 votos en la Cámara de 300 escaños.
Miembro de una dinastía de políticos socialistas, Papandréu llegó al poder tras ganar con el Pasok la mayoría absoluta en las elecciones de octubre de 2009.
Pocas semanas después de asumir el cargo tuvo que reconocer que las cuentas públicas del país estaban mucho peor de lo indicado por el Ejecutivo saliente.
Sin embargo, también Papandréu se resistió a reconocer el dramatismo de la situación hasta que en abril de 2010 se vio finalmente obligado a pedir ayuda a sus socios comunitarios ante el inminente peligro de un impago.
Desde entonces, el líder socialista ha dirigido una política de máxima austeridad que Grecia debe aplicar a cambio de la ayuda internacional.
Estas medidas, que incluyen el recorte de sueldos y pensiones, despidos en el sector público, aumentos de impuestos, eliminación de complementos salariales y la liberalización de numerosos sectores, han causado un gran descontento social.
Los sindicatos han respondido a Papandréu con la convocatoria de numerosas huelgas generales y paros sectoriales que han profundizado más todavía los problemas económicos del país.
Además, el propio primer ministro ha visto como su mayoría parlamentaria, que inicialmente era de 160 sobre 300 escaños, se ha visto reducida hasta los 153 por el desacuerdo interno a su política de austeridad.
Hijo de Andreas y nieto de Yórgos, dos ex primeros ministros y figuras históricas del partido socialista, el actual líder del Pasok nació en 1952 en Minesota (EEUU) durante el exilio de su padre debido a la dictadura del general Ioanis Metaxas.
La vuelta a la democracia en Grecia con la caída de la Junta militar en 1974 permitió que el joven Yórgos regresara al país, después de que su padre refundara el Pasok.
Papandréu, que recibió una educación norteamericana, británica y sueca, logró su primer escaño parlamentario en 1981, a los 29 años.
Desde 1985 asumió diversos cargos en los Gobiernos socialistas entre 1999 y 2004, como el de ministro de Asuntos Exteriores, con cuya cartera tendió un puente de amistad con Turquía, país con el que Grecia mantiene crónicas disputas territoriales.
La Internacional Socialista (IS) eligió le en 2006 como su presidente, puesto que mantiene hasta hoy y que le ha dado un destacado perfil internacional.
Papandréu está casado con Ada Papapanu. Tiene una hija de 21 años y un hijo nacido en 1982 de su primer matrimonio.