El primer ministro de Perú, Yehude Simon, anunció hoy que "seguramente" dejará el cargo "en las próximas semanas", a pocos días de que el Congreso discuta y vote un pedido de censura presentado en su contra por las bancadas opositoras.
Simon, un político de izquierda, declaró a la emisora Radioprogramas del Perú que, al alejarse del Gobierno, se dedicará a la conformación de alianzas con miras a las próximas elecciones generales en 2011.
"Seguramente yo me voy a retirar las próximas semanas. En fin, ya veremos", declaró.
El jefe del gabinete también dijo que su eventual sucesor deberá contar con el respaldo de todas las fuerzas políticas nacionales y que su apuesta es "por un primer ministro dialogante y firme".
"Ese primer ministro tiene que tener el respaldo de todas las fuerzas políticas. Si solamente lo elige el Gobierno y no recibe el respaldo de todas las fuerzas políticas, será un gabinete que dure muy poco", indicó.
Simon también dijo que el Gobierno debe aumentar el sueldo de los ministros "para que tengan tranquilidad suficiente" para cumplir sus funciones ya que, según dijo, actualmente reciben una suma mensual de 9.000 soles (3.000 dólares).
El primer ministro enfatizó en que no se retirará de la política y que se dedicará "con mucha fuerza" a buscar alianzas para que el Partido Humanista, que preside, afronte las próximas elecciones regionales y presidenciales.
"Si logramos formar un frente como en Chile entre las fuerzas maduras de izquierda, los progresistas y los independientes, tendremos futuro", destacó.
El presidente del Consejo de Ministros llamó, también, a los empresarios peruanos a participar más en la política del país y a contribuir a la solución de los conflictos sociales porque "no pueden dejar que el Gobierno lo haga todo".
El Congreso peruano votará el martes próximo, en una sesión plenaria, las mociones de censura contra Simon y la ministra del Interior, Mercedes Cabanillas.
El jueves pasado el pleno del Congreso interpeló a Simon y a Cabanillas por los hechos violentos ocurridos el pasado 5 de junio en la provincia selvática de Bagua, que se saldaron con la muerte de 24 policías y 10 civiles.
Tras la interpelación, que se prolongó por unas doce horas, los legisladores de diversos partidos y alianzas políticas presentaron sendas mociones de censura contra el primer ministro y la titular del interior.
Al terminar la interpelación, el primer ministro afirmó que si las bancadas opositoras logran censurarlo se irá "por la puerta grande y con dignidad".
Para que prospere la censura se necesitan 61 votos de los 120 legisladores que conforman el Congreso peruano.
Las comunidades amazónicas iniciaron una protesta el 9 de abril pasado contra una serie de decretos legislativos aprobados para adecuar la legislación peruana al Tratado de Libre Comercio con EE.UU. y que los indígenas consideraban lesivos a sus derechos sobre la tierra y a la consulta.
Las protestas llegaron a su culmen el 5 de junio pasado, cuando murieron 24 policías y 10 civiles, durante el desalojo de una carretera bloqueada por los indígenas y la toma de una estación petrolera.
Tras estos trágicos sucesos, el Ejecutivo, que asegura que algunas fuerzas intentan acabar con la democracia en el país, dio marcha atrás, retomó el diálogo e hizo que el Congreso derogara dos de las polémicas leyes, referidas al manejo forestal y el uso de las tierras.