La principal agrupación gubernamental de Paraguay anunció hoy que apoya el nuevo pedido de adhesión plena de Venezuela al Mercado Común del Sur (Mercosur), planteado la semana pasada al Senado por el Gobierno del presidente Fernando Lugo.
Dirigentes del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA, de centroderecha), principal aliado de Lugo en el Congreso y que se encuentra dividido en torno al apoyo al mandatario, señalaron hoy en una rueda de prensa que la agrupación adoptó esa determinación tras la reunión de su Comité Político y del Directorio.
Los dirigentes del PLRA resolvieron en esas reuniones recomendar a sus legisladores la aprobación de la solicitud.
El Gobierno paraguayo reflotó por sorpresa hace seis días el pedido del ingreso de Venezuela al bloque suramericano -integrado por Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay-.
Sectores políticos y de prensa consideran que el giro hace parte del pacto con bancadas mayoritarias de la oposición en el Congreso a cambio de cargos públicos.
Además, algunos medios asuncenos insistieron en estos días sobre un supuesto incentivo económico de parte del Gobierno del presidente venezolano, Hugo Chávez, para que el Ejecutivo paraguayo alcance la mayoría que necesita en el Senado, liderado por la oposición.
Al respecto, el presidente del PLRA, el senador Blas Llano, exigió hoy a los denunciantes que presenten las pruebas sobre esas aseveraciones.
Este es el segundo intento del Gobierno paraguayo en favor de su similar de Venezuela después de que Lugo ordenara la retirada del proyecto en agosto de 2009 debido a la falta de mayoría para su aprobación.
Paraguay es el único país que aún no ha completado ese proceso parlamentario desde que los cuatro miembros fundadores del Mercosur aprobaron el protocolo de adhesión de Venezuela en 2006.
La Comisión de Relaciones Exteriores del Senado debe dictaminar en los próximos días sobre la posibilidad de que el nuevo pedido sea elevado al pleno de la Cámara alta para su análisis.
La adhesión plena de Venezuela quedó en manos de Paraguay después de que el Congreso de Brasil aprobó el documento en diciembre de 2009.