El presidente peruano, Alan García, afirmó hoy que el problema de la región Puno, convulsionada por violentas protestas en las últimas semanas, es la minería informal y el contrabando que no desean que ingrese la formalidad en esa parte del país.
En declaraciones a los periodistas en Lima, García explicó que "en Puno hay una buena cantidad de mineros informales que no quieren a los formales y destruyen el medio ambiente", en referencia a la contaminación de los ríos con mercurio para la extracción del oro.
"Es el reino del contrabando y la informalidad que no quiere que haya formalidad", resumió García, tras las protestas que dejaron 5 muertos y más de 40 heridos el pasado fin de semana en la ciudad de Juliaca.
La minería informal en Perú produce un estimado de 20 toneladas anuales de oro en distintos puntos del país -entre los cuales está Puno- y emplea a un mínimo de 40.000 personas, aunque esta cifra puede llegar a 100.000, según datos oficiales de 2010.
Además, la minería informal genera ventas anuales por 600 millones de dólares, de acuerdo a información del Ministerio de Energía y Minas.
El jefe de Estado, que entregará el Gobierno a Humala el próximo 28 de julio, agregó que el problema en Puno está "virtualmente solucionado", con la promulgación de varios decretos que suspendieron las concesiones mineras en esa región y ofrecen una solución a la contaminación del río Ramis.
Sin embargo, advirtió que hay un grupo violentista que sigue una "consigna política" para mantener la tensión.
En tal sentido, García criticó que el líder aimara Walter Aduviri, que encabezó las protestas en Puno, le haya dado un mes de plazo al próximo Gobierno porque no es posible que el país se deba dejar avasallar por "cuatro personas que gritan".
En opinión del gobernante, la actitud de Aduviri "forma parte de una estrategia medio subversiva mediante la cual la gente que cree en la violencia está intentando presionar" para conseguir un rédito político.
Tras una reunión con sus bases en la localidad de Desaguadero, fronteriza con Bolivia, Aduviri resolvió el pasado domingo que le darían una tregua a Humala, hasta el 30 de agosto, para que todas las concesiones mineras en Puno sean anuladas definitivamente y que también el Congreso apruebe la ley de consulta previa a los pueblos indígenas.