El PT aclama a Lula como máximo líder y pide apoyo a Rousseff ante la derecha


El Partido de los Trabajadores (PT) aclamó hoy al exmandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva como su máximo líder, le devolvió la presidencia de honor de la formación e instó a defender al Gobierno de Dilma Rousseff de las "amenazas de la derecha".


En ocasión de su 31 aniversario, el PT organizó un acto al que asistieron unos 500 dirigentes para rendir homenaje a su fundador y que supuso la primera aparición de Lula en la política nacional desde el pasado 1 de enero, cuando le traspasó el cargo a Rousseff, a quien ungió como candidata presidencial el año pasado.


En la ceremonia, en la que Rousseff estuvo presente pero no hizo declaraciones, el PT reintegró a Lula la condición de presidente de honor del partido a la que había renunciado a fines del 2002, en vísperas de asumir el Gobierno.

 

Lula tomó la palabra para hacer un repaso de sus ocho años en el poder, ensalzar el significado del PT, que pasó de 1.000 afiliados en 1980 a 1,4 millones en la actualidad, y reiterar su apuesta en Rousseff, de quien dijo que tiene la "posibilidad" y el "desafío" de "probar que la mujer puede gobernar igual o mejor que el hombre".


También recordó que, en la década de 1970, Rousseff estuvo presa por su vinculación a grupos alzados en armas contra la dictadura de entonces y apuntó que "esa chiquita que estaba derrotada hace 40 años, hoy es la primera comandante en jefe de las Fuerzas Armadas".


Lula reiteró que, aunque sus "adversarios" deseen verle fuera de la escena nacional, en "política no hay jubilaciones" y adelantó que viajará "por todo el país" como "un buen soldado", dispuesto a "pelear por Dilma".

 

También insistió en sus críticas a los sindicatos que exigen un aumento salarial superior al 5,88% ofrecido por Rousseff y recordó que esa subida fue pactada cuando aún él estaba en la presidencia. "No se pueden cambiar las reglas del juego todo el tiempo", afirmó.


Antes de recibir a Lula, la dirección nacional del PT aprobó un documento en el que afirmó que "el tercer Gobierno democrático y popular" (por el de Rousseff) será "de continuidad y profundización de la gran transformación iniciada" con Lula hace ocho años.


Según el PT, Lula "construyó en el imaginario nacional y en la vida real del pueblo un símbolo político de innegable valor: que es posible generar un modelo de inclusión social como instrumento de desarrollo y soberanía con una nueva inserción mundial".

 

El documento también sostiene que, además de "sacar al país de la ruta de la miseria y el subdesarrollo, Lula se convirtió en un líder mundial incontestable".


Advierte además de que "la derecha", en su "intento de volver al poder", tratará de minimizar "los profundos cambios ocurridos en el país", por lo que insta a las fuerzas de izquierdas a permanecer "alertas" y "vigilantes" y a "defender" al Gobierno de Rousseff.


En el apartado internacional, dice que "persisten los factores que generaron la más grave crisis vivida por la economía global" y que, si bien "es difícil prever las transformaciones en curso", es "evidente que un mundo distinto está surgiendo" con el "declive relativo de las grandes potencias".

 

Asimismo, el PT expresó su "solidaridad con la lucha de los pueblos árabes contra los Gobiernos corruptos y antidemocráticos de Oriente Medio, como el de Egipto, aliados de las potencias que, desde hace más de un siglo, causan infelicidad en esa región".


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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