El Pulso de Panamá
El Pulso de Panamá – 18 de agosto de 2012
Combatecontra la deserción
- Se ha bajado el miedo e inseguridad dentro de las comunidades, puesto que se trabaja en conjunto con la Policía Nacional.
Con el objetivo de no permitir que la delincuencia y la violencia se tomen los barrios populares del país, el proyecto de Convivencia Pacífica ha logrado que unos mil niños en riesgo social tengan un mejor futuro.
El proyecto, que surgió como una iniciativa del magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) Harley Mitchell, lleva tres años implementándose en la comunidad de Viejo Veranillo.
Pero fue la Universidad de Panamá (UP) la que logró darle vida a este programa, en el que participan niños de ocho comunidades, entre ellas Curundú, San Miguel, Río Abajo, San Joaquín y Brooklincito.
Y es que el programa promueve los valores e inculca la convivencia pacífica en los barrios donde impera la violencia. La mayoría de los niños que son parte de Convivencia Pacífica están entre los 10 y 15 años de edad.
Los menores son instruidos en talleres de confección de tembleques, teatro y hasta clases de yudo.
La meta de este proyecto no solo busca ayudar a los niños, también apunta a que los padres de los menores que forman el programa se integren al mismo.
Según Damaris de Smirnoff, coordinadora del proyecto por parte de la UP, a los padres de familia se les dictan cursos para que aprendan un oficio y a la vez participen junto con los niños de las actividades que reciben.
Hasta el momento, solo se han integrado padres de las comunidades de San Miguel, Brooklincito y Viejo Veranillo.
Smirnoff explicó que el programa es integral, ya que se les da seguimiento y tutoría a los menores.
Agregó que aunque los resultados no son inmediatos, porque es un trabajo a profundidad con la niñez y algunos adolescentes, dará resultado, pues dentro de unos cincos años los mismos van a ser hombres y mujeres sanos y productivos para la sociedad que los necesita.