El Pulso de Panamá
El Pulso de Panamá – 21 de septiembre de 2014
Inmoral
Resulta un descaro que los diputados interpreten o ajusten las leyes a su conveniencia. La licencia que ellos mismos se conceden para ejercer el derecho y ser diputados a la vez es una inmoralidad inaceptable.
Fuero
Y más inmoral aún resulta que ventilen sus casos en el pleno de la Asamblea Nacional, en el que deben debatirse los muchos problemas que aquejan al país. Ellos se crearon un fuero que no tienen sus colegas.
Traición
Con esta actitud no solo traicionan la justicia y a sus colegas, sino también a los electores que los eligieron. La figura se presta para el tráfico de influencias y todo tipo de acuerdos oscuros. La decencia es algo que no los acompaña.